El embajador de EEUU en Bolivia, David Greenlee, dudó que funcione el plan de erradicación voluntaria que puso en marcha el Gobierno, manifestó preocupación por la apertura del cato de coca a otras regiones más allá de Chapare y alertó que los cultivos, en Yungas, se extienden hasta la zona de Palos Blancos.
En un encuentro con medios de comunicación, se le preguntó sobre cómo recibe EEUU el tema de la erradicación voluntaria de coca. Al respecto, respondió: “Bueno, eso es si es que funciona... He notado que hay extensión de cocales excesivos. Yo creo que (en el norte de La Paz) se ha llegado hasta Palos Blancos... No sé (si el narcotráfico podría incrementarse) con la erradicación voluntaria, pero sí con la extensión de cocales excesivos”.
Cuando se le consultó sobre el criterio de EEUU sobre la autorización del Gobierno para plantar un cato de coca (40x40 m) por familia, incluso en Caranavi, donde el cultivo no es legal según la Ley 1008, ni tampoco tiene vigencia un convenio firmado con el gobierno de Carlos Mesa, por el que los cocaleros del Chapare accedieron al cato, Greenlee complementó: “Esa es otra preocupación”.