El cuerpo de Juana Villca, uno de los seis bolivianos que murieron quemados en una textilera hace dos meses en Buenos Aires, Argentina, fue enterrado ayer en Tiquipaya después de 58 días que tardó el trámite de repatriación.
El incendio ocurrido el 30 de marzo obligó a las autoridades de Buenos Aires a hacer inspecciones en los talleres textiles, desde esa fecha los familiares esperaron que identifiquen a las víctimas y se hagan los trámites.
En una ceremonia similar a la que se cumplió en esa localidad cochabambina, las otras cinco víctimas fueron sepultadas en la localidad de Cohana, a orillas del lago Titicaca. Los cuatro menores y una joven eran de esa localidad y sus padres trabajaban en el taller de la zona de Caballito. Redacción central y Cochabamba