“Ha terminado un ciclo y, después de tres de enseñar y aprender baile en Bolivia, debo partir”, asegura el coreógrafo, bailarín y profesor iraquí Kamal, quien junto a sus alumnos esta noche (20.00) presentará un show de despedida en el Teatro Municipal Alberto Saavedra Pérez.
El espectáculo contempla danzas árabes, la especialidad de Kamal, pero también piezas de baile fusión con otros ritmos. “Mostraremos coreografías flamencas, de rumba e incluso de chacarera boliviana. Yo creo que el baile no tiene nacionalidad y lo que siempre ha de predominar es el lenguaje del arte”, comenta.
Desde que llegó a Bolivia en 2003, Kamal ha instruido a muchos estudiantes. “En la academia Danzart y en mi propia casa he enseñado baile árabe a unos 500 alumnos de todas las edades, desde niños hasta mayores, porque la danza se lleva en el espíritu y sólo de allí se va al cuerpo”.
El bailarín —que radicará en países europeos— se declara agradecido con los bolivianos. “He recibido el cariño y la colaboración de la gente boliviana, que es ante todo muy buena y acogedora”.