El italiano Enzo Barbato dejó entrever su pasión por Bolivia al lanzar su colección ´Next to nothing´.
Texto: Beatriz Andrade Fotos: Jaime Cisneros
El glamour de la década de los cincuenta y el confort que se busca en el nuevo milenio son las cualidades que el diseñador italiano Enzo Barbato atrapa gracias a las prendas de su reciente colección.
A sus 30 años y con estudios en diseño de moda en Washington, Estados Unidos, donde radica y cursa actualmente artes puras –lo que incluye escultura, pintura, dibujo y diseño–, el diseñador cuenta con una empresa que se llama Enzo Barbato. Y es que ´no hay mejor logotipo que tú mismo´, afirma.
Allí, en la ciudad de la Casa Blanca, su historia en el mundo de la moda comenzó con una muestra donde los accesorios fueron los protagonistas. ´Porque son flexibles a las temporadas´, justifica.
Y esa exitosa experiencia le ha animado a lanzar para la temporada otoño-invierno su primera colección, que ha denominado Next to Nothing (prácticamente nada).
El nombre describe el objetivo del diseñador, pues busca que sus prendas ´sean tan cómodas que sean como si no se llevara nada´.
Esta simpleza, que se combina con una exquisita sobriedad, se debe a la sinergia que Barbato logra entre sus diseños y las telas de alpaca, ´que por sus volúmenes flexibles son versátiles, tanto que calientan inclusive en temperaturas sumamente frías como las que se sufren en algunas zonas de EEUU. Por otro lado, además de ser prendas abrigadas, son cómodas y muy elegantes´.
Entre cientos de texturas, Barbato ha escogido la alpaca por su calidad, y también porque le refresca una parte de su pasado. ´Me hace recuerdo a Bolivia, donde estuve en el colegio, y me gusta porque no es una materia común en el mundo. Además, la alpaca es uno de los animales más bellos y elegantes´.
Las gamas que pintan los trajes de dos piezas, capas, ruanas, chales, estolas y chalinas de Next to Nothing son el rosado, el azul Francia, el verde manzana y los tonos ocres, grises y marrones, estos últimos porque son los que colorean la tierra. ´Los elegí porque son como un gran mensaje subliminal de regreso a la naturaleza y están alejados de los teñidos químicos´. Eso explica por qué el 80 por ciento de la ropa de la muestra exhibe tonos cien por ciento naturales.
Los cortes que Barbato aplica a las telas de alpaca, procesadas en Italia —aunque recalca que le encantaría trabajar con Bolivia, ´lo que pasa es que no hay una industria textil de este género en el país—, van en sesgo y campana, y evocan cierto romanticismo, que se acentúa sobre todo con las formas sugeridas en las solapas y cuellos.
´Con esos detalles se recupera el glamour de las estolas de los cincuenta. Y con los cuellos cadete, el aire militar´, dice al recrear su técnica, que no sigue las tendencias actuales en ningún momento. ´No me gusta tomar en cuenta una única línea a la hora diseñar. Más bien, se me viene una idea a la cabeza, la boceto y hago modificaciones durante días o semanas hasta que tengo el producto que me gusta. Luego, tras la opinión de la familia y los amigos, la apruebo y ya la pongo en tela´.
Y así ocurrió con Next to Nothing, colección que se acaba de lanzar en La Paz con un completo catálogo de prendas en el que el fotógrafo Jaime Cisneros capta las expresiones que la maquilladora Claudette Aranda de Salinas dibuja en el rostro de la ex miss La Paz y modelo Roxana Pérez del Castillo, la imagen exclusiva de la muestra de este joven diseñador italiano.