Intelectual respetable, autor prolífico, magnífico amigo. Ese es Carlos Toranzo Roca. Sin embargo, era inusual verlo presentando un libro suyo. Siempre circularon silenciosamente.
Esta vez, a pedido de la familia, como él mismo reveló, decidió convocar a sus amigos para dar a conocer su más reciente producción: Rostros de la democracia: una mirada mestiza, donde lo pluri-multi, la diversidad, cultura política, ciudadanía y cholitud recorren en sus páginas como descriptores de este tiempo. Se trata de un texto de nada menos que 680 páginas editado por FES-ILDIS y producido por Plural Editores y su gestor José Antonio Quiroga.
A decir de Gustavo Fernández, autor del prólogo, en este texto el lector encuentra un valioso y excelente análisis de la historia reciente de Bolivia, pero sobre todo un compromiso militante del autor con el proceso democrático. "No ocupó ninguna función pública ni un curul parlamentario, pero su voz se escuchó, siempre".
El ex presidente Eduardo Rodríguez Veltzé también fue invitado a hacer un comentario del libro en el acto de presentación. Rodríguez destacó las cualidades personales del autor y su inclaudicable vocación democrática que hacen de Toranzo un reconocido nombre del pensamiento en Bolivia y la región latinoamericana.
Cuando le tocó el turno de la palabra, Toranzo recordó su paso por la docencia en el exilio mexicano, agradeció la permanente compañía de su familia y sus amigos, y con palabras claras —algún canto testimonial de por medio— conmovió al auditorio cuando hizo un recorrido por la historia reciente del país, de la que fue testigo.
En pocas palabras, un acto emotivo en medio de personalidades comprometidas con la democracia y sus valores.