La selección de fútbol de Brasil, una de las favoritas para el Mundial, mostró ayer en su victoria ante Nueva Zelanda por 4-0 algunas de las variantes que podría utilizar en la Copa.
Como ya el propio entrenador Carlos Alberto Parreira había admitido el viernes, Brasil paga un alto precio en términos de solidez defensiva para mantener en la cancha a Kaká, Ronaldinho, Ronaldo y Adriano, y por ello el equipo dejó al descubierto sus medidas de protección.
La primera fue adelantar a sus marcadores laterales casi hasta la línea central, aunque el volante Emerson se ve forzado a retroceder entre los marcadores centrales Lucio y Juan.
Parreira insiste en que ése será el esquema de Brasil. Otra variante fue la entrada de Juninho Pernambucano en el mediocampo, en el lugar de Zé Roberto.
La tercera variante fue el ingreso de Robinho en el lugar de Ronaldo, que dotó al equipo de otra velocidad. Ginebra. AFP