El Senado estadounidense rechazó ayer una iniciativa para prohibir el matrimonio homosexual en la Constitución, que contaba con el fuerte respaldo del presidente George W. Bush y la derecha religiosa.
La Cámara Alta votó en contra de la propuesta por 49 contra 48, a pesar de estar controlada por el Partido Republicano y que el proyecto contaba con el apoyo de la mayoría de los senadores.
A apenas cinco meses de las elecciones parlamentarias y con un debate dominado por temas como la guerra en Irak, Bush aboga por una enmienda constitucional que defina explícitamente el matrimonio como una unión sola y exclusivamente entre un hombre y una mujer.
Bush instó vigorosamente estos últimos días a prohibir el matrimonio homosexual, un tema defendido también con fervor por los grupos cristianos conservadores de la derecha religiosa, que es una base importante del electorado republicano.
“El matrimonio es la institución más fundamental de nuestra civilización”, había declarado ayer Bush, arremetiendo contra los “jueces militantes” que “exceden sus poderes” y ponen en entredicho la definición tradicional de la tradicional unión entre un hombre y una mujer.
Actualmente sólo el estado de Massachusetts permite bodas entre homosexuales, mientras que Vermont y Connecticut celebran uniones civiles y otros ofrecen algún reconocimiento de la unión del mismo sexo. Desde 1789 se han introducido sólo 27 enmiendas. Washington, AFP y EFE