Cinco obras monumentales trabajadas en metal por la artista Francine Secretan serán instaladas en la Apacheta de la Cumbre. Las esculturas, que fueron adquiridas por la Alcaldía paceña, están inspiradas en las tradiciones aymaras y rinden homenaje a los Achachilas que custodian a la ciudad.
Bautizadas con los nombres de Tumi, Trinidad, Evolución, Maya y Paya, las obras rojas y amarillas de la escultora nacida en Suecia, pero que adoptó a Bolivia hace 25 años, se elevarán al cielo sobre pedestales cuya altura varía entre 1,80 a 1,20 metros.
El proyecto nació en la mente de Secretan después de haber conocido de cerca la cultura Kallawaya. Esta experiencia dio pie a la idea de habilitar un espacio ritual donde se puedan realizar ceremonias que aumenten el valor de este trabajo, que ya paseara por algunas galerías de La Paz.
El miércoles 21 de junio, día en que se celebra el Año Nuevo Aymara, el gobierno municipal de La Paz hará entrega de las esculturas en la Cumbre, sitio donde por segundo año consecutivo se cumplirá con el rito de recibir los primeros rayos del sol, para que su fuerza llene de energía.