El ex dictador Luis García Meza reapareció ayer para anunciar la apertura de un proceso judicial por el delito de “plagio” contra el ex director nacional de Régimen Penitenciario (2003-2006) Tomás Molina, quien publicó el libro Testimonios de un Dictador, fragmentos confidenciales que el general refleja en su obra.
García Meza acusó a Molina de haberse aprovechado del cargo que ostentaba para ingresar al penal de Chonchocoro, donde sostuvo varias charlas de café, pero que en ningún momento autorizó una entrevista formal para escribir y publicar un libro.
“Me ha comentado que esto era para la historia a largo plazo, pero que no iba a sacar nada. Me sorprendió en mi buena fe”, dijo.
El ex dictador, en la suite del piso 6 del Hospital Militar de Miraflores, reveló que el cuerpo del líder del Partido Socialista, Marcelo Quiroga Santa Cruz, fue cremado en la fundición de Vinto, en Oruro. “El parte que he recibido cuando fui presidente decía que lo habían llevado a Vinto para incinerarlo, que no incineraron todo y una parte de sus restos le entregaron a su hermana... Yo ordené una investigación detallada sobre todo lo que había pasado, por eso les digo en mi libro todo lo que tengo que hablar sobre Marcelo, lo que ha pasado”.