El Concejo de La Paz aprobó ayer la ordenanza que prohíbe el encendido de fogatas en locales, lugares públicos, terrenos baldíos y domicilios particulares del municipio, en San Juan. En tanto, los concejales alteños decidieron autorizar la quema.
Para dar cumplimiento a la ordenanza, se pidió al Ejecutivo trabajar con “la Guardia edil, la Dirección de Comercio en Vías Públicas y otras instituciones como la Policía y la Dirección de Calidad Ambiental”, sostuvo ayer la concejala Secretaria, Gabriela Niño de Guzmán, sobre el control de la venta de leña, troncos y fuegos artificiales que revistan algún peligro en su manipulación. Asimismo, se prohibió quemar materiales tóxicos como llantas, ropa, madera pintada, aceites, papel, basura y plásticos.
En cambio, la redacción de la ordenanza alteña sostiene que el propósito de autorizar las fogatas es conservar y fortalecer las tradiciones de la gente quechua y aymara que habita en esa ciudad.
La norma establece que sólo se puede incinerar materiales no tóxicos para el medio ambiente y la salud. “Se autorizó la tradicional phicha de San Juan porque El Alto tiene una población netamente aymara y quechua. No podemos de un golpe hacer que la gente se olvide, aunque la Prefectura y la Alcaldía (paceña) lo hayan prohibido”, dijo el concejal Roberto De la Cruz.