Con el objetivo de captar un mayor número de donantes de sangre fidelizados, la Cruz Roja Boliviana lanzó ayer la campaña Promesa 25 y recordó el Día Mundial del Donante Voluntario, celebrado el 14 de junio.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que para que un país cubra su demanda transfusional, el número de unidades de sangre que colecta debe corresponder al dos por ciento de su población; y de ellos el 50 por ciento deben ser donantes voluntarios. En Bolivia existe un déficit pues sólo se colecta un 0,6 por ciento, siendo una de las causas de mortalidad materna.
Promesa 25 es una iniciativa de la Cruz Roja y la OPS, para reclutar jóvenes a partir de los 18, y donen sangre tres o cuatro veces por año, durante 25 veces. De esta forma se salvan centenares de vidas no sólo de enfermos sino en accidentes o conflictos.
Róger Rojas contó cómo se hizo donante hace tres años, cuando visitó un hospital. Ahora, él se siente feliz y llama a la juventud a sumarse a esta noble tarea.