La Empresa Municipal de Aseo Urbano Sucre (EMAS) ha previsto el despliegue de 100 funcionarios para que la Capital se mantenga limpia durante el periodo que dure la Asamblea Constituyente. Sin embargo, su principal problema es la falta de vehículos en buen estado para recoger la basura y los desperdicios que se acumulan a diario.
De 13 carros basureros sólo nueve funcionan, pero con problemas. “Se paran en cualquier momento y hay que repararlos constantemente”, dijo ayer el gerente de EMAS, René Mostajo.
A esto se suma el aumento de los desechos en la Capital, que en la última temporada subieron de 94 a 107 toneladas por día, y como los carros basureros “están obsoletos, no se puede cumplir a cabalidad con el trabajo”, agregó.
Para los próximos días la empresa de aseo espera consolidar un crédito de un millón de euros (más de un millón de dólares) que la cooperación española comprometió, pero por la falta de algunos trámites en el Ejecutivo ese aporte está estancado.
El panorama muestra a Sucre con un rostro diferente; pese a que antes se preciaba de ser una de las más limpias del país. Ahora es común ver en sus parques, calles y espacios públicos a mucha gente echar o dejar desperdicios, sin control. Redacción Sucre