Marcas - Periódico Deportivo / El periódico del Mundial
Todo un batallón se mueve para cuidar a EEUU La organización del Mundial desplegó un sistema de seguridad estricto. Pero el de los americanos es aun más rígido.
Parte del equipo de los Estados Unidos en el debut de la Copa de este año en Alemania, cuando perdieron 0-3 contra el cuadro de República Checa. Los dos elencos están fuera.
El 7 de junio las tropas de la coalición mostraban al mundo el cadáver del segundo hombre más buscado del planeta: Abu Musab Al Zarqaui.
A esa misma hora, el sistema de seguridad del Mundial de Alemania estaba en alerta roja. La intención era prevenir una represalia del terrorismo islamista, cuyo blanco perfecto podía ser el Campeonato de Fútbol, que dos días después iba a iniciarse en Múnich.
Los aprontes en realidad se hicieron hace bastante tiempo, pero ese día las luces rojas se encendieron. Uno de los seleccionados que deberían ser mejor cuidados o resguardados era el equipo norteamericano. Obvio, porque era una representación del Gobierno que había comandado esa acción militar en Irak, la que los grupos radicales islamistas condenan.
Un batallón se extendió alrededor del seleccionado norteamericano. Aparte de la seguridad que despliega el torneo, hubo algo especial para los americanos. Incluso con un contingente al resguardo de los futbolistas.
Los norteamericanos comenzaron su faena en el Mundial el lunes 12 de junio, pero no pasó nada fuera de lo común, tan sólo jugaron el partido con República Checa donde cayeron.
Luego de ese encuentro, el sistema de seguridad del torneo y los propios americanos decidieron que antes de enfrentar a Italia, sean trasladados a la base de la Fuerza Aérea de su país en Ramstein. ”El motivo principal fue la seguridad”, explicó el entrenador Bruce Arena, a la agencia DPA cuando fue consultado.
El alojamiento militar está resguardado pero además tan cerca del estadio de Kaiserslautern como el hotel oficial de la FIFA en Mannheim. Los jugadores durmieron en apartamentos que no tienen las comodidades del hotel de cinco estrellas que alberga a la delegación en Hamburgo, pero estaban más cuidados que nunca. Y eso era lo que se pretendía, para el respiro de todos.
Los partidos de mayor riesgo
CONFIDENCIAL: Las previsiones de seguridad fueron tomadas hace tiempo. Stern cita un informe confidencial de la Oficina Federal de Investigación Criminal alemana en el que 21 de los 64 partidos del Mundial 2006 son considerados ´de riesgo´.
PELIGROSOS: Los dos partidos más ´mediáticos´ son a priori los más peligrosos: el inaugural Alemania-Costa Rica, el 9 de junio en Múnich, y la final en Berlín, el 9 de julio. Pero también habrá alerta máxima cuando jueguen las selecciones de la coalición en Irak.
UN BLANCO: Irán también podría estar entre las víctimas, al menos según su Gobierno, que envió 500 agentes y además le pidió a Alemania que se encargue especialmente de protegerlo de ataques de grupos opositores en el exilio.
La tecnología también es un apoyo
Alemania es uno de los países más poderosos del mundo, y el Mundial que se realiza en su territorio es un buen pretexto para mostrar su eficiencia en la seguridad.
Según datos a los que tuvo acceso la agencia española EFE, el acceso a los estadios y, sobre todo, conocer todos los detalles sobre los propietarios de las entradas son dos de los ejes principales en esta materia.
Los organizadores han utilizado la tecnología IDRF en cada una de las 3,6 millones de entradas para los 64 partidos que se tiene que jugar. Se trata de la inclusión de un chip en el que figuran multitud de datos del comprador, algo que hasta la fecha no se había producido en eventos de este calibre.
En los alrededores de los estadios, los miembros de seguridad dispondrán de una visión personalizada a través de la señal recogida por sistemas informáticos.
En el interior de los doce estadios se dispone de cámaras especiales para registrar datos biométricos faciales y se podrá confrontar en tiempo real con las fotos existentes en las diferentes bases de datos.
En total se movilizarán más de 30.000 policías federales durante la competición, muchos de ellos estarán equipados con equipos móviles para la identificación de huellas dactilares y conectados a un sistema para confrontar los datos obtenidos. También la Unidad Central de Inteligencia para el Deporte ha recibido en los meses anteriores al Mundial miles de datos de las autoridades de los países participantes, especialmente de seguidores radicales y se ha creado una base de datos de más de 60.000 \'hooligans\'.
Muchos de estos sistemas y protocolos ya fueron probados durante la disputa de la Copa de Confederaciones que se jugó el pasado año en Alemania.