Marcas - Periódico Deportivo / El periódico del Mundial
La Copa es un lujo para el Tercer Mundo La lucha por los decodificadores y los cortes de luz para ver el Mundial de Alemania están a la orden del día en países subdesarrollados donde pocos son los privilegiados.
Cuatro aficionados de Angola ven en un suburbio en Huambo el Mundial de Alemania. En los países africanos ver la Copa sale muy caro a los hinchas. Los servicios de cable llegan a muy poco aficionados por el elevado costo que tienen.
El entusiasmo futbolístico es al menos tan grande como el de los alemanes y los brasileños. Pero miles de personas en el Tercer Mundo y en países en vías de desarrollo viven el Mundial de Alemania como una carrera de obstáculos.
En amplias regiones del mundo árabe, los partidos del Mundial sólo se pueden ver con caros decodificadores. En muchos estados de África, los cortes en el suministro eléctrico perjudican la visualización de los partidos. Y millones de aficionados directamente no tienen forma de ver ningún compromiso.
En Uganda, donde la electricidad se está racionando como consecuencia de la sequía, el Gobierno llamó a la población a apagar todas las luces y los frigoríficos durante los encuentros, para que haya suficiente electricidad para mantener encendidos los televisores. En la vecina Kenia hacen negocio los fabricantes de generadores de energía.
En la capital de Somalia, Mogadiscio, en cambio, los extremistas musulmanes cortan la electricidad a propósito durante los partidos, porque consideran que la televisión es un pecado.
En Cercano Oriente y el norte de África, la cadena de televisión de pago Arab Radio and Television (ART), del multimillonario jeque árabe saudí Salah Abdallah Kamal, adquirió los derechos exclusivos de los partidos del Mundial. Quien quiera ver el fútbol de Alemania, deberá adquirir un caro decodificador, cuyo precio en muchos casos equivale a un salario mensual.
En Egipto, el diario Al Ahrar se burló de las necesidades de los aficionados. Una caricatura muestra a un egipcio sentado en el diván del psicólogo: ´Cada vez que me acuesto a dormir, sueño con el Mundial, pero el sueño también está codificado´.
Los hinchas marroquíes ven los partidos del Mundial en un café o a través de una antena satelital en la televisión alemana. Un espectador de las cadenas alemanas ARD y ZDF comentó en Rabat: ´Como no entiendo alemán, le quito el sonido´. En el norte de Marruecos prefieren buscar la señal de Tv española.
Para mitigar un poco el enfado de los aficionados, en varios países intervinieron incluso altas esferas del Estado. En Jordania, el rey Abdallah donó 23 pantallas gigantes a los hinchas que no pueden adquirir el decodificador.
En Argelia, el presidente Abdelaziz Bouteflika ordenó que el precio del decodificador fuera reducido en 75 por ciento. La diferencia la subvenciona el Estado.
En Marruecos, el rey Mohammed VI consiguió que el partido inaugural, las semifinales y la final se mostraran en la televisión abierta. En muchas regiones de Asia, en cambio, el Mundial se puede vivir sin limitaciones. Incluso los aficionados en Corea del Norte pueden ver la señal por satélite que les ofrece gratis la vecina Corea del Sur. Berlín, DPA
Inspiran al cine
Película española El director español Gerardo Olivares retrató en ´La gran final´ lo difícil que se hace a veces acceder a la señal televisiva de un Mundial.
Las dificultades En la fría Mongolia, en el desierto del Sahara y en la selva amazónica las personas despliegan toda su creatividad para ver la final del Mundial.