Enrique García, reelecto ayer, por cuarta vez, en la Corporación Andina de Fomento.
El economista boliviano Enrique García Rodríguez fue reelecto ayer, por cuarta vez consecutiva, en la presidencia de la Corporación Andina de Fomento (CAF) y seguirá al frente de esa institución financiera multilateral, como lo viene haciendo desde 1991, durante el próximo quinquenio. La decisión fue tomada por unanimidad en una reunión extraordinaria del Directorio de la CAF, efectuada en Caracas. García concedió una entrevista a La Razón, vía telefónica desde la capital venezolana, para hablar del presente y el futuro de la CAF, pero fundamentalmente para agradecer a los bolivianos por el respaldo a sus sucesivas gestiones.
¿Cómo ha recibido su cuarta reelección consecutiva? Me siento muy reconocido, muy emocionado de que los 17 países miembros, más los representantes del sector privado, hayan respaldado mi continuidad en la CAF. Y lo tomo como un deseo de que una institución como la que presido, que ha tenido una evolución muy importante en los últimos años, pueda consolidarse, seguir adelante en un esquema que estamos trabajando, de convertir a la CAF en la institución de los latinoamericanos, ya que su propia membresía es única en el sentido de que los dueños de este banco son países de América Latina. Con la excepción de España, que tiene una participación en el orden del dos y medio por ciento, el resto son los países fundadores: Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, más todos los países del Mercosur: Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, Chile; en el norte, México, Costa Rica, Panamá; en el Caribe, República Dominicana, Trinidad y Tobago, Jamaica.
Estoy muy entusiasmado de poder seguir liderando esta causa, de lograr que América Latina nuevamente logre ubicarse en una posición importante en el contexto internacional. Muy emocionado y agradecido al país por el respaldo que me ha dado en estos años.
¿Cuál es su motivación central para seguir al frente de la CAF? Una de las razones principales por las que he considerado continuar un periodo adicional es que estamos en una etapa de consolidación de la ampliación del rol de los otros países. O sea, ha habido una reforma en el convenio constitutivo que ahora les va a permitir a los países, especialmente sudamericanos, que tienen mucho interés, convertirse en miembros plenos de la CAF, para (tener) mayores aportes.
Hay un gran desafío en este momento de compatibilizar una agenda renovada de desarrollo y los objetivos no solamente de estabilidad y eficiencia, sino de equidad. La CAF tiene un planteamiento de agenda renovada, que persigue compatibilizar estos objetivos a través de la inversión, de la productividad, de programas de inclusión social, donde los sectores público y privado son vistos como algo muy importante en ese proceso.
¿Cuáles serán las prioridades en su nueva gestión? Temas que considero claves: Primero, consolidar la \'latinoamericanización\' de la CAF, o sea, lograr, en el menor tiempo posible, que las negociaciones que están en marcha con los otros países, más allá de los andinos, se consoliden. Que Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y otros países de la región, como Chile y los del norte, lleguen a consolidarse como socios plenos; o sea, aumentos de capital. Eso implica un ajuste institucional a la ampliación del espacio de la CAF con oficinas que ahora tenemos, fuera de los andinos, solamente en Brasil.
El segundo tema es consolidar el liderazgo que tiene la CAF en materia de infraestructura, porque éste es un tema crítico para que la región pueda ser más competitiva, y realmente estamos muy rezagados. Creo que la CAF en los últimos años ha mostrado esa presencia; es el principal jugador en el financiamiento de proyectos de integración regional. En los últimos seis o siete años hemos financiado más de 40 proyectos, con una inversión total de 10.000 millones de dólares en gasoductos, carreteras, puertos con una visión de sostenibilidad, que es fundamental.
El tercer elemento es cómo podemos tener un juego mayor en el ámbito del desarrollo social. Cómo lograr una presencia que permita trabajar más en la educación, en la salud, en la inclusión social, que es una parte fundamental para cerrar las brechas que hay en la región. Además, el fortalecimiento de nuestra presencia en el desarrollo de los mercados de capital nacionales, para dar acceso especialmente a las Pymes (pequeñas y medianas empresas) con miras a poder integrar y producir una posición de gran presencia en la competitividad internacional.
Y en el caso boliviano, para el que Ud. ha contribuido especialmente en cuanto a la vertebración caminera, ¿la CAF continuará en la misma senda? Desde luego, vamos a continuar. En el caso boliviano, seguirá el compromiso de la CAF de ayudar en todo lo que es la infraestructura sostenible y también el tema social, y cómo hacer que el sector privado pueda insertarse en forma más efectiva en una realidad que es la internacionalización de los procesos productivos y de comercialización.