México elige nuevo Presidente Si los resultados son muy reñidos no se conocería al ganador de la jornada electoral hasta mañana. Los partidos esperan que se supere la apatía del sufragio del año 2003, con un 59% de abstención.
EN CARTELES • Los cinco candidatos que se presentan a la presidencia de México son observados por la gente.
Las elecciones presidenciales de hoy en México constituyen un dilema entre la continuidad del modelo de desarrollo actual o un giro hacia la izquierda, en un país donde las instituciones impiden demasiadas transformaciones.
La octava cita electoral en América Latina desde fines de noviembre representará, según algunos analistas, una decisión crucial que tendrá consecuencias importantes en la región, mientras que para otros son unos comicios más en un país con una cierta aversión a los cambios realmente profundos.
En este contexto, las elecciones presidenciales, a las que se están postulando cinco candidatos, se presentan como las más reñidas y costosas de la historia de México y han estado precedidas de una crispada campaña en la que ha tenido que mediar el Instituto Federal Electoral (IFE).
Así, más de 70 millones de mexicanos están llamados a las urnas para elegir al sucesor del presidente Vicente Fox, renovar completamente el Congreso del país y la mitad del Senado. Además, se celebrarán elecciones a jefe de gobierno en cuatro estados mexicanos, (Jalisco, Guanajuato, Morelos y Distrito Federal), en 10 habrá renovación de sus congresos y se decidirán también más de medio millar de alcaldías.
Entre los cinco candidatos que concurren a la elección presidencial, dos han encabezado la mayoría de las encuestas realizadas: el ex ministro de Energía Felipe Calderón, del oficialista Partido de Acción Nacional (PAN), y el ex alcalde de la capital Andrés Manuel López Obrador, del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD).
De cerca, entretanto, les sigue Roberto Madrazo, candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), formación que monopolizó el poder en México entre 1929 y 2000 y que por primera vez aspira a una elección presidencial desde la oposición.
Los otros dos candidatos, de partidos minoritarios, son Patricia Mercado, de Alternativa Social Demócrata, única mujer en la contienda, y el aspirante de Nueva Alianza, Roberto Campa, quienes apenas logran un 4 y un 1 por ciento de respaldo, respectivamente.
Los primeros sondeos de empresas privadas se conocerán a las 20.00 horas de Ciudad de México si las encuestadoras los consideran fiables en su tendencia.
Asimismo, al cierre de las mesas electorales, el IFE realizará por primera vez en su historia un “conteo rápido” sobre 7.636 lugares de votación, un ejercicio estadístico que permitirá obtener unos porcentajes de votos con un grado de precisión de alrededor de 0,5 puntos porcentuales.
Sin embargo, si los resultados son muy reñidos, el IFE podría decidir no hacer públicos estos datos y dejar que sea el Programa de Resultados Electorales Preliminares el que vaya desvelando los resultados a medida que va avanzando el escrutinio.
En este caso, sería alrededor de las 6.00 de la mañana del lunes (11.00 gmt) cuando, con un 85 por ciento del escrutinio, se podría tener un resultado provisional aproximado a la realidad y quizá proclamarse ya ganador.
En estos comicios, por otro lado, los partidos políticos esperan que se supere la apatía, derivada del creciente desprestigio de la clase política tradicional. Éste aumentó sobremanera en las últimas elecciones legislativas que se llevaron a cabo en julio del 2003, cuando el nivel de abstención alcanzó un récord, el 59 por ciento. Ciudad de México, EFE y AFP
Los retos que se avecinan
El próximo presidente de México deberá buscar impulsos al bajo crecimiento económico y frenar el flujo migratorio de 2,5 millones de mexicanos en un entorno macroeconómico estable, logrado en los seis años de gestión de su antecesor, Vicente Fox.
Los tres principales candidatos, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática (PRD); el conservador Felipe Calderón, de Acción Nacional (PAN), y Roberto Madrazo, del Revolucionario Institucional (PRI), han señalado la necesidad de promover el crecimiento económico y la creación de empleos con el impulso de la inversión, aunque el único que ha precisado que se requieren 1,5 millones de empleos cada año es Madrazo.
Los tres, asimismo, han expresado su compromiso para garantizar plenamente la estabilidad macroeconómica, con reducidos niveles de inflación y menores tasas de interés que las actuales.
Las mayores discrepancias entre los candidatos han sido a cerca de la instrumentación de las llamadas reformas estructurales, en particular en el sector energético, laboral, fiscal, pensiones, política y reforma del Estado de Derecho. Con todo, diversos analistas económicos han destacado una gran similitud entre las propuestas de los tres polos. México, EFE