Las tres milicias palestinas que tienen en cautividad al soldado israelí Guilad Shalit exigen la liberación de 1.000 presos palestinos a cambio de información sobre él, así como que las fuerzas del Ejército se retiren inmediatamente de la franja de Gaza.
En un comunicado a los medios de prensa bajo el título de “Declaración militar Número 2”, los milicianos aseguran pedir “demandas justas e humanitarias”, y reiteran la de que Israel deje en libertad a las mujeres y menores de edad presos en sus cárceles, presentada hace ya cinco días.
En esta nueva declaración, fijan en 1.000 el número de presos
árabes, palestinos y musulmanes que han de ser liberados por Israel para llegar a entendimiento.
Hasta ahora, el gobierno del primer ministro israelí, Ehud Olmert, ha preferido la opción militar para tratar de forzar la liberación del soldado, aunque sin conseguir aún ningún éxito.
El miércoles, Israel lanzó una operación en la franja de Gaza en la que ha ocupado la parte sur de la banda, y ha atacado por tierra, mar y aire objetivos estratégicos, como plantas de electricidad, campos de entrenamiento de las milicias y vehículos que se dirigían al norte para lanzar cohetes.
Shalit fue capturado por el brazo armado del movimiento islámico Hamás, los Batallones Azedín Al Kasem, por los Comités Populares de Resistencia y por el Ejército Islámico, todo un desconocido. Gaza, EFE y AFP