Existen ciertas cosas que conmueven a cualquiera y que han conmovido a los bolivianos, aunque, al parecer, no a todos. Se trata del cobarde secuestro y asesinato de la joven Cecilia Cubas Gusinky, hija del ex presidente paraguayo Raúl Cubas. Ella, una joven administradora de empresas y aspirante al título nacional de gimnasia de su país, tuvo la desgracia de caer en manos de sicarios del Partido Patria Libre (PPL) del Paraguay, que, para ajustar cuentas con su padre, no encontraron mejor camino que matarla, crimen abominable y de un salvajismo inaudito.
Este es un hecho conocido mundialmente, pero en páginas de La Razón del domingo pasado se vuelve sobre la materia con algunos detalles que sobrecogen. Resulta que dos de los presuntos autores del secuestro y asesinato de Cecilia, ángel Costa Centurión y Blas Concepción Franco, se encuentran en Bolivia. Como presuntos ejecutores del plan y de la decisión en el asesinato por votación —es decir consciente y fríamente—, ambos sujetos están siendo requeridos por la justicia paraguaya y en ese sentido se ha manifestado también la Corte Suprema de Justicia boliviana.
Sin embargo —pese a que hasta la madre de la víctima estuvo en La Paz pidiendo ayuda—, este Gobierno se niega a detenerlos y, peor, se les ha dado el carácter de refugiados primero y asilados después. ¿Refugio y asilo a unos supuestos sicarios? ¿Pero por qué? El hecho no ha quedado ahí, sino que el propio presidente guaraní Nicanor Duarte le pidió personalmente, hace unos días, a su colega Evo Morales, que ateniéndose a la decisión de la Suprema Corte de Justicia, facilite la entrega de los dos individuos para que sean juzgados en Paraguay. Sin embargo, S.E. ha dicho que quiere ´pruebas´ para retirarles el carácter de asilados. Es decir que las pruebas las quiere el Poder Ejecutivo sobre lo que ya se ha manifestado el Poder Judicial boliviano. Esto es un ´no´ solapado que ha provocado malestar en Paraguay y desazón en la familia de Cecilia Cubas.
El Gobierno boliviano da asilo a quienes están acusados de asesinar premeditadamente a una joven inocente, pero no tiene empacho en chillar por la extradición del acusado de ser responsable de los muertos de octubre del 2003. Asila a dos sujetos que no dudan en asfixiar a Cecilia Cubas con sus propias manos y quiere que EEUU le entregue a un ex presidente que, desde luego, no mató a nadie acuchillando o disparándoles tiros. Una cosa es un crimen alevoso y cruel, ejecutado luego de una sentencia decidida entre maleantes, y otra es la muerte por disparos callejeros cuando se produce un tumultuoso alzamiento revolucionario, aunque censurable también. Y la pepa final: el PPL, partido de los dos asilados izquierdistas, está ligado íntimamente a Hugo Chávez y a su Revolución. ¿Es una casualidad el asilo que les da este Gobierno? ¿O una factura más que se paga a Chávez?
*Manfredo Kempff es escritor y diplomático.
Irrefutablemente vinculante
Partiendo de diferentes perspectivas y de forma desordenada y hasta confusa, se ha venido debatiendo sobre la viabilidad de un régimen autonómico de gobierno en los departamentos.
La genética de las razas
“Lo cierto es que el Mallku y yo somos sólo 1% diferentes, lo que en verdad nos separa son sus prejuicios y los míos”.
Entre necesidades y opciones
Los jóvenes en Bolivia se están marchando hacia fuera del país y dependiendo las condiciones, lo que hallarán allá, salvo excepcionales casos, será discriminación, explotación de la fuerza de trabajo e inseguridad física.
Sobre la “Revolución Agraria“
En criterio de muchos, uno de los temas cruciales que debatirá la Asamblea Constituyente es "tierras", esto hace suponer que la actual legislación no permite administrar con justicia este recurso y que se requiere de un nuevo marco constitucional