Un total de 45 personas murieron ayer al estrellarse un avión de pasajeros de la aerolínea estatal pakistaní PIA poco después de despegar de la ciudad de Multan (este de Pakistán), informó el portavoz de esa compañía aérea.
Cuatro de los fallecidos eran tripulantes y el resto pasajeros del avión, un "Fokker" de la compañía Pakistan International Airlines (PIA) que cubría un trayecto interno entre Multan y Lahore. El portavoz de la PIA, Athar Hassan, dijo que "todos los ocupantes del avión han muerto".
La cadena de televisión privada pakistaní "GEO TV" también aseguró que no ha habido supervivientes tras el accidente.
El aparato, que cubría el vuelo "PK 688", se estrelló apenas unos minutos después de despegar del aeropuerto de Multan sobre unos campos cultivados, donde causó un gran daño y comenzó a arder, según varios medios paquistaníes.
El portavoz de la PIA indicó que, tres minutos después de comenzar el vuelo, uno de los motores del "Fokker" empezó a arder y el piloto trató, sin éxito, de realizar un aterrizaje forzoso. Según "GEO TV", el piloto de la aeronave, en su última llamada a la torre de control, dijo que uno de los motores estaba en llamas.
Este siniestro se suma a otro ocurrido el domingo, cuando un Airbus 310 de la compañía rusa Sibir se salió de la pista tras el aterrizaje, chocó contra una edificación y se incendió en la ciudad siberiana de Irkutsk. En este accidente murieron 131 personas, de las 204 que viajaban.
Apenas 24 horas después de registrarse ese incidente, otro Airbus 310 de la compañía rusa Sibir con 251 personas a bordo hizo un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Simferópol, de la península ucraniana de Crimea, sin que se produjeran víctimas, se informó oficialmente.
El avión, con 243 pasajeros y ocho tripulantes, efectuaba un vuelo chárter desde el balneario mediterráneo de Antalia (Turquía) con destino a Moscú y aterrizó de emergencia en Crimea a causa de una falla técnica de una de sus dos turbinas. Islamabad-Redacción Central, EFE-La Razón