Sólo 4 de cada 10 niños concluyen el colegio y son sanos Naciones Unidas y el Plan Internacional presentaron el informe “Niños, niñas y adolescentes en Bolivia; cuatro millones de actores del desarrollo”, donde además de evaluar plantean cinco acciones.
Un estudio describe como una carrera de obstáculos la vida de los niños, niñas y adolescentes, porque desde que nacen deben superar una serie de dificultades antes de llegar a los 17 años.
En realidad, la situación de pobreza en el país hace que sólo cuatro de cada 10 niños lleguen a esa edad habiendo concluido los estudios de secundaria, sin haber sufrido de desnutrición crónica ni tener la obligación de trabajar para ayudar a la familia.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, y el Plan Internacional presentaron anoche el estudio “Niños, niñas y adolescentes en Bolivia; cuatro millones de actores del desarrollo”, en referencia a la población que es menor de 18 años.
Sobre la carrera, el estudio revela que casi 7.000 niños mueren antes de cumplir el primer mes de vida y otros 7.000 fallecen antes de cumplir el año de vida. Es así que de 254.958 nacidos vivos, sólo 241.188 salvan el obstáculo del primer año de vida.
La relación está hecha en base a las proyecciones del 2001 que señalan que en Bolivia hay 4,1 millones de personas menores de 18 años, lo que significa el 44 por ciento de la población del país.
De ese total, sólo el 57 por ciento es atendido por un médico al nacer. Oruro es el departamento con mayor cobertura, con el 68,2 por ciento, mientras que Pando está a la zaga con el 47%.
Otra área en la que se logró importantes avances es la educación, donde la cobertura neta para los niños que ingresan a primaria es del 97 por ciento, sin embargo, la cobertura de secundaria, cae al 51,1 por ciento y apenas el 48% logra el bachillerato.
El análisis fue elaborado en base a 25 indicadores que definen el índice de desarrollo humano (IDH) y plantea tres puntos de quiebre para destacarse de los últimos estudios, análisis y políticas sobre este sector de la población.
Primero sostiene que los niños, niñas y adolescentes son actores presentes del desarrollo, y así los saca del rótulo que los posterga al reconocerlos como “el futuro de la patria”. El segundo quiebre es el reconocimiento de que en Bolivia hay múltiples maneras de ser niño y esas formas marcan el desarrollo físico, nutricional, sicológico, emocional y subjetivo. Y, finalmente, el informe plantea la necesidad de pasar del discurso a la acción en materia de políticas públicas para los niños, niñas y adolescentes, y para ello plantea cinco pasos.
El informe destaca importantes avances en los esfuerzos por mejorar el IDH y se destaca la cobertura de la vacuna pentavalente en sus tres dosis, que llega al 92,4 por ciento, e incluso en departamentos como Cochabamba cubre el 100 por ciento.
Cinco pasos para ir adelante
Pese a los avances registrados por el informe presentado por Naciones Unidas y el Plan Internacional, también se plantea una serie de acciones con las que se puede superar la falta de ejercicio de sus derechos que afectó a los niños bolivianos en los últimos 30 años.
Para ellos plantea cinco pasos a seguir. El primero es plantear una visión integral de desarrollo que visibilice a los más de cuatro millones de niños, niñas y adolescentes, para esto se reclama la participación de los involucrados, sus familias, sus comunidades y del Estado.
El segundo paso es construir tipologías descentralizadas de acción para intervenir de manera diferenciada en cada caso. Esa definición permitirá proponer políticas para cada caso. Así se impulsará que el financiamiento sea a partir de los resultados y, finalmente, dar responsabilidades a la familia y la comunidad.