A pesar de los avances que se dieron en Bolivia en el ámbito de la salud, el tema de la desnutrición es una de las debilidades que no cambia desde hace ocho años, por lo que a partir de esta gestión se está aplicando programas para mejorar la alimentación.
El representante del Fondo para la Infancia de las Naciones Unidas en Bolivia (Unicef), Guido Cornale, manifestó que la desnutrición de niños menores de dos años no mejoró y se quedó estancada en el 26 por ciento, que se registró en 1998, pero con el programa de desnutrición cero y la dotación de chispitas nutricionales se pretende reducir ese porcentaje.
Explicó que el problema de la desnutrición se debe a que todavía hay bolsones de inseguridad alimentaria. “Los indicadores muestran que al masificarse la atención en salud empezó la reducción progresiva de la mortalidad infantil y la materna. Se critica a Bolivia y se la pone por debajo de los países de la región, pero no hay que olvidar cuánto se avanzó y de dónde se partió”.