En la Copa el resultado le ganó al jogo bonito El balance del Mundial dejó disconformidad. El espectáculo esperado no llegó. Los favoritos fracasaron. Italia es el campeón con un juego que no convenció del todo.
En el estadio de Berlín, el pasado 9 de junio, la alegría fue italiana. Igualó 1-1 con Francia y en los penales venció 5-3, lo que le valió el tetracampeonato en la historia de los Mundiales.
El Mundial de Alemania 2006 no pasará a la historia, porque el juego resultadista y especulativo se impuso al tan requerido y esperado fútbol bonito, fue la respuesta a la consulta: ¿por qué Italia sí y Brasil no? tras concluir el Mundial.
Italia se impuso en la final a Francia en los penales, lo mismo que Francia pudo haber ganado a Italia. Ambos estaban cortados por el mismo patrón. Su idea era dejar jugar el balón al contrario y esperar para sorprenderlo en un contragolpe o en un error.
Pero los errores fueron pocos y la suerte se decidió en los penales. Además, todo terminó en pesadilla, con el mejor jugador Zidane, expulsado.
La misma táctica especulativa de Italia y Francia fue adoptada por Portugal, de la mano del brasileño Luiz Felipe Scolari.
Los amantes del verdadero fútbol apagaron posiblemente los televisores desde días antes de la final en un torneo en que la salsa la puso el gran ambiente que armaron los alemanes.
Alemania fue la vencedora de este Mundial. Más incluso que Francia. Su fútbol no fue del todo abierto, pero fue menos especulativo y resultadista que los finalistas, fue el más atrevido.
Al imponerse los conjuntos resultadistas, a pesar de que Italia desequilibró a Alemania (2-0), cuando Marcello Lippi colocó a cuatro delanteros al mismo tiempo, perdieron los equipos creadores y atrevidos.
De esta manera cayeron Brasil ante Francia (1-0), pero sobre todo Argentina, en la misma instancia ante Alemania (por penales) y España, en octavos, también con los galos (3-1).
Las caídas de Brasil y Argentina en cuartos hizo que hubiera cuatro europeos en semifinales.
Pero no sólo Sudamérica salió mal parada de este Mundial. África sólo clasificó a Ghana para los octavos, mientras que Angola, Togo, Costa de Marfil y Túnez se fueron en primera fase.
Tampoco superaron la primera ronda los asiáticos Japón, Arabia Saudí, Irán y Corea del Sur, que esta vez no contó con favores arbitrales como el 2002.
Australia, por su parte, llegó a octavos de final en su segunda participación, después de no haber ganado ningún partido en su bautismo en el Mundial, hace 32 años, en Alemania-1974.
Otro equipo de la Conmebol que decepcionó fue Paraguay, que tuvo que hacer las maletas en la primera ronda, mientras que la nota positiva la dio Ecuador, que llegó a octavos.
De los ocho debutantes, Ucrania es el que mejor resultado obtuvo en este certamen.
Si africanos y asiáticos decepcionaron, también los hicieron algunos equipos europeos.
República Checa cayó en la fase de grupos y por su parte, Serbia y Montenegro, que se clasificó de forma brillante y encajó sólo un gol en las eliminatorias, pereció con sus problemas.
Aparecía entre las favoritas, pero decepcionó, Inglaterra pasó demasiados apuros para eliminar a Ecuador en octavos y luego perdió en los penales ante Portugal, yéndose una vez más sin brillar. Berlín, DPA, EFE, AP y AFP
Ecos de las bajas
TREINTAÑEROS: Ante falta de las estrellas, brillaron los mayores: los franceses Zidane, Thuram, Makelele, Vieira, el portugués Figo o los italianos Cannavaro, Pirlo, Buffon y Gatuso.
DESILUSIÓN: Ronaldinho fue la gran decepción. El mejor futbolista del mundo no jugó en la misma posición que lo hace en el Barcelona y acusó el cansancio de una temporada que acabó tarde para él.
5 etapas italianas
1 La preparación de la azurri comenzó mal en Florencia. El DT Lippi fue interrogado por un juez por el escándalo del calcio, igual Gianluigi Buffon.
2 Lo esencial queda asegurado. Muy ofensivo, Italia derrota a Ghana por 2-0, iguala 1-1 con EEUU y supera a República Checa 2-0.
3 Con 10 hombres, Materazzi fuera, Italia sufre, pero supera a Australia con un penal. Ante Ucrania no juega mejor, pero igual gana 3-0.
4Ante Alemania, Italia se apoya en su férrea defensa, impasable y apuesta a cuatro atacantes al mismo tiempo. Conclusión, la azurri accede a la final.
5 La final. Italia perdía, pero empata. En los penales acierta, ríe y se va hacia el paraíso. Materazzi cometió el penal, marcó el empate e hizo echar a Zidane.
Argentina y España dieron los chispazos de sutileza
Los rioplatenses no llegaron como favoritos, pero sorprendieron y avanzaron. La Furia Roja empezó con todo, pero al final igual se fue.
España y Argentina regalaron los momentos más bonitos de fútbol en el Mundial-2006, en que la efectividad y el orden táctico primaron sobre la belleza, como lo graficó la final Italia y Francia.
La Copa del Mundo confirmó que el estilo físico de los equipos europeos se impuso a la estética y habilidad sudamericana, al que España con su nueva generación se volcó sin mucho éxito.
Los españoles, junto con Brasil y Argentina, construyeron sus equipos pensando en el arco de enfrente, en contraposición a sus rivales que los dejaron fuera.
A la albiceleste le faltó convicción para arriesgar en los momentos más decisivos del torneo y Brasil fue víctima del rigor francés y la magia de Zidane.
Argentina no llegó al Mundial con candidaturas, pero bastó que ganara en el debut y que en el segundo partido goleara a Serbia y Montenegro (6-0) para que se situara rápidamente entre los que parecían tener más posibilidades que otros para alzarse con la Copa del Mundo.
Su seleccionador, José Pekerman, decía que había trabajado dos años “para reducir al mínimo la cuota de azar” en la que se apoya cualquier equipo en última instancia. Y cuando dependió del azar en la tanda de penaltis ante Alemania en cuartos, perdió, porque Lehmann, que paró dos, es alemán.
“Desde el inicio del campeonato vemos que todas las selecciones que juegan al fútbol caen eliminadas: Argentina, España, Brasil... En competiciones como ésta, la organización defensiva es primordial”, analizó en su momento el francés Willy Sagnol, casi contando la síntesis perfecta de los partidos que se vieron en el pasado Alemania-2006.
España, que amagaba con superar todo lo hecho hasta ahora en la máxima competición de la FIFA, siempre tenía dificultades en las primeras fases, pero el 2002 y 2006 pasó con autoridad ganando los tres encuentros.
Estaba para llegar lejos, pero chocó con Francia, la del casi jubilado Zinedine Zidane, y se despidió en octavos sin dejar huella y sin superar su mejor actuación en los mundiales que se remonta hasta Brasil 1950.
México merece una mención, porque mostró una vez más una selección guerrera, aunque al final se fue mucho antes. Berlín, AFP
Opiniones
Es lo máximo que me pasó Marcello Lippi II DT Italia
Nunca sentí esta sensación, ni cuando la gané la Copa Intercontinental y la de Europa. Les dimos a los \'tifossi\' una gran alegría en un momento que lo necesitábamos. Tengo que dar las gracias a estos fantásticos jugadores. Para todos es un día muy feliz. Es lo máximo que me pasó ahora.
Queríamos empezar bien J. Klinsmann II Alemania
Durante tres años y medio el trabajo fue elogiado y no es un (sólo) resultado que va a borrar todo eso. Nosotros perdimos, Francia ganó. Si nadie hubiese errado y todo el mundo fuese perfecto, todos los partidos terminarían cero a cero. Tuvimos una falla, sin duda.
El viejo bus francés casi da el gran golpe
Francia, con un promedio de edad de 29,1, derrotó a España y Brasil y estuvo cerca del bicampeonato. Al principio Francia parecía desahuciada y al último estuvo cerca de la gloria.
Antes del Mundial más de uno lo hubiese confundido (a Francia) con un ómnibus de jubilados, por el aspecto de algunos de sus ocupantes, sin tener nada que prometer ni perder, pero empezaron a avanzar y treparon a la final, con 29,1 años de promedio.
Un subcampeonato mundial no es para despreciar, pero cuando se llega a la instancia final siempre se quiere más, con Zinedine Zidane como estandarte.
Zidane, de 34 años, jugó su último partido y allí le pasó de todo: metió el gol de penal que abrió la cuenta y fue expulsado por agresión antes del partido.
“No los voy a consolar, sino que simplemente los admiro y los estimo”, dijo el presidente francés Jacques Chirac al canal TF-1.
“No tienen motivos para estar tristes. Hicieron algo extraordinario que hizo vibrar a toda Francia”, señaló. “Deben estar orgullosos de lo que hicieron”, sostuvo el Mandatario.
Tiro penal
Organización El Mundial pasó a la historia como un torneo pobre en juego, pero no en organización, porque los alemanes controlaron todo de forma germánica, puntual y estricta. Había los temores lógicos por este gran acontecimiento deportivo del mundo (junto a los Juegos Olímpicos) por posibles actos de violencia (hooliganismo, terrorismo), descontrol, líos de entradas, racismo, pero no hubo rastro de esos líos. Berlín, AFP
Espectadores El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, dio su aprobación al torneo afirmando que hubo “un ambiente magnífico”. En los estadios hubo una tasa de ocupación de casi 100%, una media de 52.000 espectadores por partido y un ambiente festivo en los estadios dejaron un balance altamente positivo para los organizadores del Mundial, que habían sufrido críticas por el sistema de venta de entradas. Berlín, AFP
Arbitraje ¿El arbitraje? A veces fue riguroso, de muchas tarjetas, pero sin los escándalos del Mundial-2002. Los jugadores se excedieron en el partido de octavos de final entre Portugal y Holanda, con el triunfo luso (1-0), partido que fue bautizado como la batalla de Nuremberg, y en la que el ruso Valentin Ivanov mostró 16 tarjetas amarillas y cuatro rojas, todo un récord en la historia de los Mundiales de fútbol. Berlín, AFP
Jóvenes El nacimiento de una joven promesa no se dio. Se esperaba a Lionel Messi, pero José Pekerman lo dejó casi sin jugar. El inglés Rooney lució su antideportivismo, mientras que el español Cesc Fábregas no tuvo tiempo. De todos modos, el alemán Lukas Podolski, el luso Cristiano Ronaldo y el francés Franck Ribery mostraron lo suyo. Berlín, AFP