Medio Oriente divide al mundo El Senado de EEUU expresó su apoyo a Israel. Dice que tiene derecho a defenderse. Los países árabes preparan una cumbre. El G8 y algunas naciones árabes acusan a Hizbulá por la escalada de violencia. Siria e Irán culpan a Israel.
El conflicto entre Israel y la milicia libanesa de Hizbulá entró ayer en su séptimo día sin que ninguna de las partes mostrara que está dispuesta a considerar una tregua. Por el contrario, la falta de un acuerdo que ponga fin a la violencia desatada desde el pasado miércoles por Hizbulá, cuando capturó a dos soldados israelíes, dividió la opinión de la comunidad internacional.
Entre las naciones que acusan a la milicia libanesa por la escalada de violencia en Medio Oriente está el Grupo de los Ocho (Alemania, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Japón, Italia, Canadá y Rusia). El G8 también pide a Israel que ponga fin a sus operaciones militares en la franja de Gaza y Líbano.
De estos países, Estados Unidos apoya firmemente a Israel. Washington está convencido de que el culpable de lo que está pasando y el que inició los enfrentamientos entre Israel y el Líbano es Hizbulá, aunque apunta también a Irán y Siria como estados que, de una manera u otra, le ayudan a llevar a cabo su ofensiva.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo que la “raíz” del problema en la región es la milicia chiíta libanesa. “La comunidad internacional debe afrontar el problema que plantea Hizbulá, con la colaboración de iraníes y sirios”, precisó.
En esa misma línea, el Senado de EEUU expresó anoche su apoyo a Israel al adoptar una resolución que también condena a la milicia libanesa, al grupo palestino Hamas, a Siria y a Irán.
Esta resolución fue adoptada por consenso, sin debate, y un texto similar podría ser aprobado hoy por la Cámara de Representantes. “El Senado se expresó fuerte y claro: Israel tiene el derecho a defenderse contra una agresión”, declaró al término de la votación el jefe de la mayoría republicana Bill Frist.
El texto no hace llamados a un cese del fuego, pero exige “a todas las partes proteger las vidas inocentes y la infraestructura civil, y apoya enérgicamente el uso de todos los medios diplomáticos para liberar a los soldados israelíes” capturados por Hamas e Hizbulá.
Entre los países árabes, Arabia Saudita, Egipto y Jordania también consideran que el responsable de desatar la violencia en Medio Oriente es Hizbulá. Sin embargo, advierten que el uso desproporcionado de la fuerza podría convertirse en un efecto boomerang para Israel.
El resto de las naciones árabes y musulmanas, al igual que otros países del orbe, como Venezuela e Irán, rechazaron el uso desmedido de la fuerza y las constantes “agresiones” por parte de Israel al Líbano y Palestina.
Hasta el cierre de la presente edición, la situación en el Medio Oriente se mantuvo invariable. Israel continuó bombardeando el Líbano mientras la milicia chiíta ha intensificado sus ataques contra el norte del Estado hebreo.
Nada en medio de esta guerra ciega hace prever una tregua rápida pese a los esfuerzos internacionales, señalan los analistas.
Bajo este panorama, el primer ministro libanés, Fuad Siniora, “imploró” a la comunidad internacional y a los países árabes un alto el fuego inmediato. “Estamos en el séptimo día de la guerra contra el Líbano lanzada por Israel, que perpetra masacres contra civiles libaneses y destruye todo lo que permite al país continuar con vida”, afirmó.
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, reiteró a una misión de la ONU que no suspenderá la ofensiva hasta que sus soldados sean liberados e Hizbulá se desarme. Con tal propósito, el ejército israelí convocó ayer a tres batallones de reservistas para que suplanten en su misión a unidades del ejército regular que serán traslados al norte del país.
En las últimas horas, Israel bombardeó blancos relacionados con el ejército libanés, entre ellos un cuartel cercano a Beirut en el que perecieron 11 militares. Un reporte del Gobierno libanés da cuenta que el número de muertos ya supera los 240, de los cuales 210 son civiles. En el otro lado de la frontera, los muertos llegan a 13. Beirut, Tel Aviv; La Razón y Agencias
Ejército libanés se defenderá
El Gobierno libanés anunció ayer, tras una reunión del consejo de ministros, que “el Ejército tiene derecho a defenderse y va a responder, cualquiera que sea su sacrificio, para hacer frente a Israel y a su agresión”.
El ministro de Información libanés, Gazi Aridi, dijo que todavía no hay propuesta alguna sobre la mesa para poner fin a los enfrentamientos, pero comentó que siguen las negociaciones para lograr un alto el fuego con Israel. El pasado día 12, milicianos del movimiento chiíta libanés Hizbulá capturaron a dos soldados israelíes en la frontera entre ambos países y mataron a otros ocho.
El ejercito israelí, en represalia, lanzó una amplia ofensiva militar contra territorio libanés que ha causado la muerte de al menos 250 personas, la mayoría civiles e hirió a otras 500 y ha destrozado buena parte de la infraestructura civil.
El ministro de Información también agradeció a todos los países que han enviado ayuda humanitaria al Líbano. Beirut, EFE
Hizbulá sirve a Irán y Siria
Basado en el Valle de Bekaa (oriente del Líbano), Hizbulá fue establecido por la Guardia Revolucionaria de Irán en la década de los 80 y comparte su visión con el gobierno chiíta iraní. El propósito original de Hizbulá era resistir la ocupación israelí en el sur del Líbano. En el año 2000 ayudó a obligar a Israel a abandonar el área, algo que cimentó su popularidad.
Además de Irán, Hizbulá cuenta con el apoyo de Siria, para el que a veces actúa como un satélite: el grupo mantiene una lucha de baja intensidad contra Israel en la frontera, lo que le sirve a Siria para ejercer presión, en vez de lanzar un ataque directo para recuperar los territorios en las Alturas del Golán, que perdió la última vez que atacó a Israel.
Hizbulá fue el único grupo que no se desarmó al final de la guerra civil de Líbano y, a pesar de que la ONU a través de una resolución le ha llamado nuevamente a que abandone las armas, Hizbulá alega que sus guerrillas todavía son necesarias para defender a Líbano contra Israel. BBC Mundo-La Razón