La situación humanitaria en Líbano es “catastrófica”, ya que medio millón de personas tuvo que desplazarse por los ataques israelíes al país, informó ayer el representante del Fondo de la Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en Beirut, Roberto Laurenti.
“La situación es alarmante y catastrófica. Hay ya unas 500.000 personas desplazadas” tras la ofensiva israelí en el país, precisó. Esto supone que casi una sexta parte de la población de Líbano tuvo que desplazarse por los ataques, ya que el país cuenta con unos 3,5 millones de habitantes.
Por su parte, el ministro de Finanzas libanés, Yihad Azur, aseguró que el Gobierno de su país ha empleado hasta el momento cincuenta millones de dólares en ayudar a los refugiados desde el inicio de la contienda con Israel.
El Gobierno libanés, dada la situación, ha abierto una cuenta para recibir ayuda del exterior en la que ya se han recibido 50 millones de dólares de Arabia Saudí y otros 20 millones de la Unión Europea, además de ayuda material de Kuwait y de Marruecos.
Azur consideró “imposible” hacer una “evaluación del coste económico de la destrucción causada por la guerra” debido a que al daño en infraestructuras hay que sumar “una gran destrucción de viviendas y comercios que será de miles de millones de dólares”. Desde el pasado jueves, al menos 45 puentes libaneses han sido destruidos, así como 25 infraestructuras básicas del país, añadió. También reconoció que su país tardará mucho en recuperarse de este conflicto. Beirut, AFP-EFE