Una necropsia que expertos de la Policía realizaron ayer en Cochabamba al cadáver calcinado de Reynaldo Peralta (25), guardia de seguridad de la fábrica de helados Delizzia, en Cochabamba, confirmó que seis atracadores lo quemaron vivo.
Hace dos semanas, un grupo de seis atracadores se llevaron 8.000 dólares de la fábrica, pero antes prendieron fuego a la caseta, mientras él estaba en el interior. El informe policial, que se realizó en base a muestras de ADN y placas radiográficas, señala que el dato clave fue que el joven masticaba coca, cuando fue atacado por los antisociales.
Otro elemento que pudo detectar este nuevo estudio forense fue que el cuerpo de la víctima ardió entre tres y cuatro horas, de manera consecutiva.