Tras cinco meses de estar desaparecido, la Policía encontró ayer al niño Santino Maldonado, de 8 años de edad. El menor había sido trasladado a la población de La Asunta, en los Yungas, por dos personas que ahora están detenidas. La defensa legal de la familia Maldonado cree que detrás de la desaparición estuvo una banda criminal.
Santino fue identificado ayer en la tarde por funcionarios de una organización pública quienes conocieron la fotografía colocada al dorso de las boletas de pago de luz. Los funcionarios alertaron a la Policía que, posteriormente, hizo un operativo en un domicilio de Villa Ingenio, en la ciudad de El Alto, logrando descubrir al pequeño.
El menor fue encontrado un poco desnutrido. Su nombre había sido cambiado a Osvaldo Cocaire, incluso ya respondía a su nuevo nombre, informó el subdirector de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de El Alto, Arturo Ramírez.
La Policía detuvo a Martín Cocaire Chávez y Mónica Antonia Quispe, de oficio agricultores, quienes estaban en poder de Santino. Ellos dijeron a la Policía que en el mes de febrero encontraron al niño caminando solo cerca de la tranca de Río Seco, en la urbe alteña y, por ello, se lo llevaron a La Asunta, en Yungas.
La abogada de la familia Maldonado, Betty Ríos Sejas, sostiene que en la versión de Cocaire y Quispe existen contradicciones y dudas ya que, si ellos son agricultores, ¿cómo pudieron pagarle un colegio privado a Santino? Además, ¿por qué dijeron a la Policía que el niño estaba bien alimentado?, se preguntó. Mientras tanto, la Policía anunció que seguirán las indagaciones