El Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq) plantea la recomposición de 16 nacionalidades que habrían existido desde antes de la colonia en los actuales departamentos de Oruro, La Paz, Cochabamba, Potosí y Chuquisaca.
Las nuevas “territorialidades autodeterminadas de las naciones originarias”, como el Conamaq las llama, se basarían en el sistema territorial ancestral de los Suyus (parcela, territorio, nación), Markas (pueblo, ciudad), Ayllus (comunidad), y Saphis (literalmente, raíz), informó la agencia municipal de noticias Enlared.
Lo distintivo de las nuevas unidades territoriales indígenas sería la autodeterminación política: que cada territorio tenga la potestad de definir sus sistemas jurídico, sociocultural y político, así como la elección de sus autoridades y sus propias estructuras de gobierno.
En declaraciones a Enlared, la máxima autoridad del Conamaq, Martín Condori, aseguró que esta es una propuesta para ser debatida en la Constituyente, a la par de las autonomías departamentales, propuestas por el oriente del país.
Las 16 nacionalidades que se reconstituirían son: Jacha Karangas, Jatun Killakas Asanajaqis-Aransaya, Jatun Killakas Asanajaqis-Urinsaya, Soras-Aransaya y Urus en el departamento de Oruro; Chichas, Lípez, Killakas- Karangas y Charcas en Potosí; Qhara Qhara-Aransaya, Qhara Qhara-Urinsaya y Killakas-Qhara Qhara en Chuquisaca; Soras-Urinsaya y Chwis en Cochabamba; Pakajaqis-Aransaya, Pakajaqis-Urinsaya y Kallawaya en La Paz.
La autonomía de estos territorios consistiría en el derecho de la propiedad y posesión de los territorios que incluye la administración sostenible de sus recursos renovables y no renovables.
Los municipios quedarían como autonomías urbanas plurinacionales, representadas solamente en áreas urbanas, con un orden político administrativo similar al actual pero con un territorio reducido, según el Conamaq.
Para el municipalista Iván Arias, todas las propuestas son respetables, pero lo que se debe considerar es la viabilidad de los planteamientos, especialmente aquellos referidos a las autonomías indígenas, dado que el primer problema por resolver es la autoidentificación de la población en determinada nacionalidad originaria.
Otros aspectos que ver son las competencias para estas autonomías con respecto a los municipios y prefecturas, además del sistema de asignación de recursos. Arias sostiene que se debe tener cuidado en no transformar a estas nacionalidades en ghettos que pueden profundizar sentimientos divisionistas y discriminatorios.