Los trabajadores de salud pública de Bolivia cumplieron ayer un paro de 24 horas en apoyo a sus colegas de Cochabamba, quienes exigen la renuncia del director del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Jaime Montaño, que habría malversado más de cinco millones de bolivianos.
Ayer los centros públicos de salud fueron cerrados por los trabajadores y sólo atendieron los servicios de emergencia. Los dirigentes manifestaron que es un acto de solidaridad con sus compañeros. El sindicalista de El Alto Claudio Loza sostuvo que si no se atiende la demanda de sus colegas, tomarán otras acciones.
En Potosí, Fanny Calani, dirigente de los trabajadores de la región, dijo que su sector no cesará en su demanda hasta que el Director del Sedes Cochabamba “se vaya, está acusado de malversar dinero de la partida de salud”.
Los trabajadores del Hospital de Clínicas de La Paz también acataron la medida, mientras que el dirigente de Cochabamba, Pedro Rioja, advirtió que si su demanda no es atendida, ellos radicalizarán sus medidas de presión. Recordó que 35 personas están en huelga de hambre.
En tanto que radio Erbol informó que en Potosí una mujer indígena en estado de gestación abrió su vientre con un cuchillo para poder dar a luz a tres bebés, que nacieron muertos por falta de atención médica.