Los nuevos congresistas peruanos juraron ayer a sus cargos en una ceremonia llena de incidentes, en la que algunos evocaron a Fujimori, otros se negaron a asumir las normas y los más alzaron su puño en defensa de la coca.
A tres días de la investidura de Alan García como presidente quedó constituido un Congreso multicolor y sin mayoría absoluta.
El líder de los disidentes del partido de Ollanta Humala, Carlos Torres, sintió el desprecio de sus ex compañeros que le acusaron en voz alta de “traidor”. Uno de ellos, el nacionalista Miró Ruiz, no llegó a jurar al intentar hacerlo contra “el transfuguismo” en lugar de “por Dios y por la Patria”.
Además, la campesina Nancy Obregón juró con el puño en alto y en quechua lo que puso en aprietos al presidente de la Junta, que demandó la inmediata traducción al castellano. Lima, EFE