Los dos ciudadanos paraguayos acusados del secuestro y la muerte de Cecilia Cubas, hija del ex presidente de Paraguay Raúl Cubas, apelarán la revocatoria de su estatus de refugiado, por considerar que la pérdida del asilo en Bolivia se basó en falsedades.
Ángel Acosta y Blas Franco, quienes permanecen en la clandestinidad desde el 20 de julio, apelarán al Consejo Nacional del Refugiado, a través de su abogado Andrés Zúñiga.
“Estamos fundando en el hecho y el derecho que el elemento probatorio que ha causado la revocatoria de esta calidad de refugiados políticos ha sido montado, fabricado. En otras palabras, ha sido falso”, aseguró Zúñiga. La apelación tiene base en documentos que serán remitidos desde Asunción al Conare, en el término de 15 días que establece la ley, para la presentación de la “reconsideración en forma de apelación”. A este pedido también se sumó el refugiado político Francisco “Pacho” Cortez.
El viceministro de Justicia, Renato Pardo, cuestionó el anuncio de la apelación, con el argumento de que antes de cualquier recurso, los paraguayos deben ser notificados oficialmente y en persona de la reversión del asilo. Zúñiga señaló que la notificación llegó a la Casa del Refugiado de la Ciudadela Ferroviaria.