La Universidad Juan Misael Saracho de Tarija y los regantes suscribieron ayer un acuerdo para que esa casa de estudios superiores analice el agua del lago San Jacinto y verifique los niveles de contaminación que reveló la Universidad Autónoma de México (UNAM) en un estudio.
Las aguas del embalse riegan tres mil hectáreas en el valle central tarijeño y tras conocerse la noticia unas mil familias de agricultores fueron afectadas.
Dionisio Tapia, coordinador de los regantes de San Jacinto, dijo también, según la agencia ANF, que se firmó un acta de compromiso con la Prefectura para restablecer la credibilidad en los productos agrícolas regados con esa agua, luego de que se registrara un daño económico en el sector productivo.