Cuando los efectos especiales han logrado casi todo, es difícil emocionar al público con un típico vuelo de Superman. Ante eso, el director Bryan Singer apostó por una combinación entre espectaculares imágenes con melodrama, así no queda corto con las versiones iniciales.
Superman Returns, se inicia con la llegada a la Tierra del héroe luego de cinco años de ausencia. A su regreso debe enfrentar un amor frustrado, el saberse solo en el mundo y los planes de Lex Luthor.
Para relatar esta historia, Singer usa los recursos estéticos utilizados en las primeras cintas (como la fortaleza de hielo en todo su esplendor) sin por ello perder actualidad.
Las actuaciones son planas, pero no afectan a la trama; más importa vender al actor Brandon Routh en sus mejores ángulos. La Lois Lane de Kate Bosworth, en cambio, no alcanza los tacones del célebre personaje de cómic.
Por otro lado, la película minimiza la tensión erótica y trabaja con un amor romántico entre los protagonistas, lo que hace de éste un filme familiar, tanto así que se debe soportar el doblaje al español.
Los toques incoherentes no faltan, como la ventisca que mueve la capa en el espacio (donde no hay aire), el terrible estruendo que hace una maqueta al romperse, un Pulitzer que premia un ensayo o el ´super-rulo´ que está firme en la frente, pase lo que pase. Pero éstos sólo son detalles, a fin de cuentas, es Superman.