Todo país debe hacer ejercicios de ‘planeación por escenarios’ en los que cada persona y cada grupo político y social identifiquen su rol en el futuro. A través de los instrumentos de participación, desde el voto hasta el consumo, ciudadanos conscientes de ‘a dónde quieren ir’ le darán forma al país que queremos. Comenzaré por esbozar un posible escenario de “Paz originaria” en el año 2016:
Escenario I: el ch’enko acabó la oportunidad del Mutún, nunca se logró expandir la exportación de gas y un elefante blanco petroquímico yace oxidándose en Cochabamba, mientras los cadáveres de las empresas de hidrocarburos son administradas por PDVSA. Nuestros mercados consolidaron sus propias fuentes energéticas que incluyen un gran oleoducto venezolano que llega hasta Buenos Aires. Las empresas grandes y medianas ahora estatales, trabajan a media marcha con cemento y diesel subsidiados y las comunicaciones son las más caras del continente. Las exportaciones con valor agregado (joyas, confecciones, etc.) desaparecieron hace nueve años por reacción perversa de los mercados y el país, más allá de la venta del mismo gas actual y la exportación de oro, en su mayor parte artesanal, vive de una agricultura de minifundio que cubrió el país y milagrosamente se enriqueció con muy buenas tierras en el oriente.
Aunque la inflación es de más del 100% anual (un impuesto de 50% a toda la población), Bolivia sigue siendo el país más barato de Latinoamérica. Las oportunidades para profesionales como los arquitectos, ingenieros o economistas desaparecieron cuando un solo equipo diseña y construye planes de vivienda de millares de casitas de 46m2 con recursos canalizados por la ayuda internacional a través de Habitat. La educación alcanza todos los extremos del país y se concentra en aspectos culturales. La televisión estatal con dos programaciones, la educativa y la informativa/recreativa llega a todos los bolivianos, en la medida en que fueron desapareciendo los canales privados. El Estado tiene el monopolio de las conciencias, lo cual permite aunar los esfuerzos en pro de una Bolivia coherente y en paz. La salud ha mejorado sustancialmente y todos los médicos tienen un destino obligatorio en el territorio, con un cubrimiento de 200 familias c/u. La calidad de vida de los campesinos ha mejorado sin duda alguna. El PIB se niveló, sin crecimiento, en unos 600 dólares per cápita. El comercio dinámico basado en el contrabando se apagó por el control y por falta de demanda; ya nadie necesita taxis, crema facial o jeans de marca falsificada. Esto afectó sectores importantes de El Alto que tuvieron que pasar a la fabricación casera de fideos, la venta de ropa usada o artesanía. El ‘empleo de emergencia’ realiza permanentemente todas las obras públicas y la vivienda con mínima inversión.
*Jorge Zapp es consultor internacional.
Una política exterior incoherente y errática
Con frecuencia los asuntos exteriores sirven para criticar a un Gobierno. Es una forma de oposición. Un ejemplo: el asunto marítimo usado para inflamar pasiones y no para encontrar soluciones sensatas.
Un país para todos
Bolivia se enfrenta a un desafío histórico e importante que no es nuevo en la historia nacional. Varios presidentes han querido legitimarse y consolidarse en el poder mediante procesos constituyentes
Señora, quítese esas cosas
En el Perú y en Bolivia, como en Colombia, pero en singular, el calzón es para las mujeres y el calzoncillo para los hombres. Y hay algo que se llama “el bividí” (BVD) y tapa lo de arriba.
Las contradicciones del Gobierno
Si en el Gobierno hubiera una voz serena y entendida que oficiara de comunicador con el suficiente peso, muchos de los problemas que hoy existen, que perturban y desorientan a la opinión pública, se habrían superado.