Las negociaciones para la distribución de espacios entre la mayoría y las minorías no fueron tan tortuosas como las disputas internas en el MAS para distribuir sus espacios en la directiva de la Asamblea Constituyente.
Tras varias horas de negociaciones, los masistas cedieron a la demanda de los partidos minoritarios para conformar una directiva con 11 cargos. El acuerdo fue logrado a las 18.00, pero luego el MAS se demoró cuatro horas más para definir cómo distribuirían entre ellos sus seis espacios.
Las negociaciones se realizaron en un aula del colegio Junín y el debate fue bastante acalorado, según revelaron los propios constituyentes masistas, que sin embargo pidieron reserva para evitar críticas internas. "No es posible seguir con estas camarillas", exclamó uno de ellos.
Lo que ocurrió, según las fuentes, fue una dura disputa por espacios. El reclamo que provocó mayores problemas fue el de los constituyentes de El Alto, que demandaban una vicepresidencia con el argumento de las vidas que sacrificaron en la llamada guerra del gas. Sin embargo, finalmente pesó más el argumento de exclusión de los benianos, pandinos y tarijeños, que consiguieron una secretaría.
Otro problema que luego se hizo público fue la alianza que el MAS hizo con el MBL, cuyos dos representantes exigían espacios en la directiva, lo que finalmente no pudieron conseguir.
Los masistas finalmente lograron ponerse de acuerdo gracias a la intervención del presidente del Senado, Santos Ramírez, y del viceministro de Coordinación Gubernamental, Héctor Arce, quienes ingresaron a la cita para pedir a los masistas celeridad en las decisiones.
A su salida del encuentro, Ramírez justificó su presencia señalando que "todos los bolivianos estamos obligados a participar (en el proceso)" y añadió que continuarán acompañando la labor de la Asamblea.
Luego los masistas se reunieron con los otros frentes y anunciaron el acuerdo de consenso.