En Bolivia, sólo cinco de cada 10 niños menores a seis meses son amamantados de forma exclusiva y, en caso de no aumentar las tasas de lactancia, 45.000 niños en el país podrían morir en los próximos 10 años por desnutrición, informó ayer el presidente de la comisión de Desarrollo Social de la Cámara de Diputados, Guillermo Mendoza.
De esta forma, justificó los alcances de la Ley de Fomento a la Lactancia Materna y Comercialización de Sucedáneos, que fue aprobada el miércoles, con el objetivo de precautelar la nutrición de la vida de los niños menores de dos años, reglamentar la venta de leche maternizada, prohibir que el personal de salud reciba bonos o premios para promocionar productos lácteos y regular la comercialización de los mismos, explicó Mendoza.
Los médicos coincidieron en destacar las bondades de la leche materna, a tres días de aprobarse la ley. Según el pediatra Wilson Antonio, una definición simple de las ventajas de la leche materna es que es natural y aporta una mayor cantidad de elementos biológicos al bebé.
El especialista Juan Enrique Wäntig, enfatizó que ninguna leche maternizada puede proporcionar el equilibrio vitamínico y nutrientes de la leche materna, que en su criterio, se la debe proporcionar a los bebés al menos hasta los nueve meses.
Sin embargo, el galeno aclaró que de acuerdo a la realidad del país y los tiempos actuales, donde las madres deben salir a sus fuentes de trabajo, la leche maternizada es una opción para ellas y los biberones son un instrumento útil para la lactancia artificial, por lo que, en su criterio, los sucedáneos no deberían expenderse con receta médica y aumentar de esta forma el estrés por el que atraviesan las madres.
Sobre el tema, el diputado Mendoza adelantó que en la reglamentación de la ley se deberá tomar en cuenta estos casos y tratarlos en un consejo médico al igual que el de la venta de biberones, que, según explicó, se ha convertido en un estímulo para el destete precoz de los bebés.
El jefe de Pediatría del Hospital del Niño, Manuel Pantoja, ratificó el criterio al señalar que cualquier tipo de chupón interrumpe con la lactancia porque el niño ya no succiona adecuadamente, además de provocar deformación de los dientes.
La ministra Nila Heredia afirmó, el jueves, que con la vigencia de la ley, la venta de los productos de leche maternizada se efectuará bajo receta médica y que las empresas deberán instalar guarderías. Otra consecuencia será que las madres ahora podrán gozar con plena libertad de los horarios de lactancia.