Efectivos de la Policía Nacional calificaron el incremento salarial del cinco por ciento, en favor de las Fuerzas Armadas (FFAA), como un “ultraje y una humillación a la institución verde olivo”, informó la agencia ANF.
Un coronel, con 29 años de servicio policial, señaló que la noticia del incremento castrense les cayó como un balde de agua fría. “Me percaté de que gano menos que un capitán de las FFAA”.
El miércoles, una carta al presidente Evo Morales pedía una distribución equitativa del incremento salarial. El jueves, un sargento de las FFAA comunicó a La Razón que, si no se revertía la medida, se ponía en riesgo, incluso, la seguridad de los actos patrióticos a realizarse en Sucre.
Ante esos anuncios, el comandante de las FFAA, general Wilfredo Vargas, dijo que se manejaba la hipótesis de que se trataba de “grupos ligados a regímenes anteriores que quieren desestabilizar parte de las FFAA”.
“Durante los últimos ocho años las FFAA no recibieron ningún aumento salarial. Este año el Gobierno ha dado el incremento a las FFAA y más bien esa gente debería estar agradecida”.
Sin embargo, el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, indicó que no hubo ningún incremento en los sueldos y que más bien se trataba de una redistribución de la escala salarial.
“No es un incremento con recursos del Tesoro General de la Nación... El Ministerio de Defensa observó que no era equitativo que algunos espacios burocráticos, en la estructura del ministerio y las FFAA, se beneficien con bonos por estar presentes en oficinas y que oficiales, y sargentos, no accedieran a este beneficio”.
Se suprimieron esos bonos y la redistribución se hizo de acuerdo a “criterios que tienen que ver con profesionalidad, antigüedad y otros”. Para el Ministro de Hacienda no se pueden transparentar los salarios, pues una ley lo impide.