La historia de nuestro país está salpicada de pobreza y abusos. Sólo los gobernantes y los políticos tradicionales, idealistas y subjetivos que se sirvieron del pueblo antes que atender las necesidades de la patria, fueron los únicos que se han enriquecido y mejorado sus vidas y las de sus familias.
En esta breve mirada al pasado, hoy la autoconciencia nos lleva a la autodeterminación y a la autogestión entendida como el descubrimiento de nuestros talentos, que no son patrimonio exclusivo de la clase privilegiada de nuestra sociedad, sino también de los profesionales, trabajadores, obreros, campesinos, originarios e indígenas, es decir, de todos los bolivianos excluidos, que en un lugar de su personalidad esconden talentos privilegiados que estaban adormecidos esperando la ocasión de surgir.
Habida cuenta, la ocasión ha llegado, la revolución democrática se ha consolidado, es el momento de que hombres y mujeres caractericen dialécticamente los acontecimientos “su composición y descomposición”, y conduzcan los cambios estructurales cualitativos con rumbo a la transformación de uno, en otro distinto.
Hermanados en nuestros problemas crónicos: miseria, engaño, corrupción, exclusión, toca ahora, seguir la luz en encendido por nuestros ideólogos, para inspirar y conducir a toda la sociedad, al mejor destino, hacia una Bolivia inclusiva.
Para ello debemos desarrollar el compromiso con Bolivia y por ende con nuestros hermanos, profesionales, intelectuales, originarios, indígenas, trabajadores y obreros. No obstante de estas circunstancias, se impone un cambio de actitudes y de valores.
La base de esa transformación debe considerar de manera insoslayable la solidaridad y la fraternidad con los pueblos y nacionalidades originarias, y la unidad del mundo a partir de los pueblos excluidos con el carácter dominante de quienes condujeron las riendas del poder por el sistema del neoliberalismo. Se trata de evitar la explotación del hombre por el hombre.
El instrumento necesario para el cambio, es la Revolución de Actitudes y Valores. Desarrollo de nuestras capacidades y cualidades personales, dando lugar a la práctica de los valores éticos, morales, intelectuales, educativos, familiares y sociopolíticos, que sobre la base de la convicción e ideología revolucionaria, trabajen por defender los derechos humanos y la dignidad, para lo cual se impone el respeto a la vida consagrada por la naturaleza y los derechos que de ella conlleva, junto a las libertades ancestrales del hombre.
*Óscar Heredia Vargas es administrador de empresas.
El separatismo andino
La Asamblea Constituyente que debería reunirse en Sucre en estos días, viene a poner en una sala a las diferentes visiones de país que conviven ahora en Bolivia.
Fidel
La enfermedad de Fidel Castro y la delegación temporal del mando, se prestan a un sinfín de comentarios. Escogeré un par o tres de ellos. Al "comandante" se le pueden encontrar infinitos errores, maldades e incluso grandes cualidades.
Enjaulando o domando a la fiera
Día patrio, día histórico porque se da inicio a la Asamblea Constituyente, evento que puede convertirse en un gran divisor de aguas en la vida política del país. A partir de hoy, el poder constituyente entrará en cancha, el futuro busca su espacio.
La fiesta y el "ch’aqui"
Para nadie es novedad que cualquier nacionalización, en el sentido que entendemos los bolivianos, tiene un costo.