Para mitigar el daño provocado por los desastres naturales en el territorio nacional y dejar de ser solamente una institución de socorro, Defensa Civil ha resuelto fortalecer su misión preventiva y con esa finalidad iniciará un proceso de reestructuración.
El viceministro de Defensa Civil, Hernán Tuco, informó a este medio que a partir del presente mes la entidad “realizará un autodiagnóstico para establecer sus debilidades, porque hemos visto que hay muchas limitaciones en prevenir, lo que nos ha convertido sólo en una entidad de asistencia humanitaria”.
Especificó que el proceso empezará con una reunión de los directores departamentales.
El fin de la labor del viceministerio es prevenir y reducir pérdidas humanas, económicas, físicas, culturales y ambientales por efecto de desastres y/o emergencias, así como rehabilitar y reconstruir las zonas golpeadas a través del concurso de las entidades públicas y privadas que la conforman en los ámbitos nacional, departamental y local.
Según una valoración preliminar de la autoridad, los problemas que dificultan su trabajo son la falta de recursos, la carencia de infraestructura y equipamiento, y la continua rotación del personal capacitado, en particular de los oficiales de las FFAA.
Aunque no quiso revelar el monto de dinero que requerirán para la reestructuración de la institución, Tuco aseguró que el proceso se debe culminar “lo más antes posible”; la previsión es que sea mediados del 2007.
Este año, a sólo días de asumir el mando del país, el Gobierno enfrentó uno de los peores desastres naturales de los últimos tiempos, cuando las riadas afectaron particularmete a los departamentos de Santa Cruz, Pando y La Paz, en el área rural.
El de mayor impacto fue el de San Julián, municipio cruceño que, pese a la asistencia enviada, no está listo para otro evento como el de enero, admitió Tuco.
Algunos de los pilares para la reorganización de Defensa Civil son la formación de líderes en tareas de prevención y capacidad de reacción, y el fortalecimiento del sistema de alerta temprana y de los niveles de coordinación. “Defensa Civil debe descentralizarse, sobre todo a los sectores más vulnerables” (donde se producen inundaciones y quemas).
Un proyecto piloto con ese alcance se desarrolla en Aucapata y Chuma, municipios de La Paz.
Tuco informó también que este año Bolivia presidirá el Comité Andino para la Prevención y Atención de Desastres, parte de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), y recibirá una ayuda de más de 11 millones de dólares para fortalecer Defensa Civil, aseguró el viceministro.
Eventos más dañinos
De mayor impacto • Según el viceministerio, las inundaciones y las heladas, en ese orden, son los fenómenos naturales que más pérdidas producen. Se trata de manifestaciones que no se pueden controlar, aunque sí detectar con algo de anticipación.
Incendios • Es el tercero en importancia. Se producen por los chaqueos o quemas, pero se podrían controlar.