La identidad étnica cambia con el desarrollo social y político del país Hoy, con un gobierno al mando del "primer presidente indígena" de la historia, existe una fuerte tendencia a identificarse como "indígena", incluso a dejar de ser "blanco" o "mestizo".
La identidad étnico-cultural cambia con el tiempo. El problema, al parecer, no es tanto, por ejemplo, ´ser o no ser´ indígena, sino más bien cómo y por qué las personas asumen esta identidad en determinada época; cómo asumirse ´indígena´, ´blanco´ o ´mestizo´ no es lo mismo hoy que, pongamos, hace 15 ó 20 años. ´Las identidades deben ser tomadas en cuenta no como compartimentos estancos, sino como construcciones sociales que son flexibles, fluidas y que cambian en el tiempo´, concluyen los autores de Auditoría de la democracia, Informe Bolivia 2006, estudio de la cultura política de los bolivianos realizado por el Proyecto de Opinión Pública de América Latina de la Universidad de Vanderbilt (LAPOP), Tennessee, Estados Unidos.
Las encuestas de LAPOP, realizadas en el país desde 1998 (cinco en total, cada dos años), encuentran un hecho por demás significativo: la ´indigenización´ de la población, al mismo tiempo que una ´desvalorización de la identidad como blanco´. Como se muestra en el primer gráfico que presentamos, si en 1998 la identificación como ´blanco´ estaba en el orden del 23%, hacia el 2006 se evidencia una marcada tendencia a la baja, llegando este último año a sólo el 11%.
Completamente opuesta es la tendencia a identificarse como indígena u originario, que tiene un sostenido crecimiento, de 9,8% en 1998 a 19,3% en 2006.
La identidad indígena, al parecer, ´avanzó´ o ´retrocedió´ según la mayor o menor relevancia de los movimientos sociales y populares en el escenario político nacional. Aquello del ´primer presidente o gobierno indígena´ no es sólo un fenómeno político, sino también, como muestran las encuestas LAPOP, una plena tendencia social y cultural.
En el Censo Nacional de Población y Vivienda de 2001, se ´descubrió´ que el 62% de la población se identificaba como perteneciente a algún pueblo indígena. Aplicando la misma pregunta, en una encuesta realizada en marzo de 2006 a poco más de tres mil personas en todo el país, LAPOP encontró que el porcentaje de identificación indígena esta vez llegaba al 71%.
A la anterior, LAPOP añadió la pregunta de si los encuestados se consideraban de raza blanca, mestiza, indígena, negra u originaria. Y he aquí la ´sorpresa´: cerca del 65% respondió ser mestizo o cholo, y sólo el 19% se afirmaba como indígena u originario.
Los autores sugieren dos explicaciones para esta contradicción. Por un lado, los bolivianos nos sentiríamos fuertemente interpelados al escuchar el nombre de nuestros pueblos indígenas u originarios, lo que no ocurre cuando se nos pide una identificación más bien racial, ´los bolivianos están más dispuestos a identificarse como parte del pueblo aymara o guaraní que a autodenominarse ‘indígena’ u ‘originario’´. Por otro lado, cuando se introduce la categoría ‘mestizo’ al parecer los encuestados encuentran en ella una identidad más incluyente.
La discriminación social también parece ser un factor de más o menos identificación indígena u originaria. Una forma de medir la discriminación en el país es relacionarla con el idioma en que se ha aprendido a hablar. Para el caso, la interrogante aplicada por la encuesta LAPOP fue si la gente se había sentido discriminada al buscar trabajo, en las oficinas del Estado, en la escuela, en un lugar público o en un evento social, según su apariencia física o su forma de hablar.
Como señalan los autores de la Auditoría, los resultados son elocuentes (ver gráfico 4): en todos los casos, las personas que señalan tener como lengua madre algún idioma indígena se han sentido más discriminadas que las que aprendieron a hablar en castellano. ´La competencia lingüística, la forma de hablar ‘correctamente’ el castellano, parece ser un importante mecanismo de discriminación social que va más allá de las diferencias étnicas y socioeconómicas en Bolivia´, concluye el estudio.
Dinámica étnica
Género • La encuesta de LAPOP también encontró que la identificación como indígena u originario es más fuerte en los hombres que en las mujeres. Posiblemente esto se deba a la diferente motivación y participación política de las personas; aunque aún está pendiente investigar mejor la relación entre identificación étnica y género.
discriminación • No es igual en todo el país. Dividiendo a Bolivia en occidente (La Paz, Oruro y Potosí), sur (Cochabamba, Chuquisaca y Tarija), y oriente (Beni, Pando y Santa Cruz), la encuesta encontró que la probabilidad de que una persona se sienta discriminada es más baja en los departamentos del oriente que en el resto del país.