La directora ejecutiva de Human Rights Watch (HRW) para Medio Oriente, Sarah Leah Whitson, afirmó que tanto Israel como la milicia de Hizbulá cometen “crímenes de guerra”, en una entrevista publicada ayer en Brasil.
“Sí, los dos lados cometen crímenes de guerra en ese conflicto. De hecho, Israel y el Hizbulá tiran indiscriminadamente contra la población civil”, aseguró Whitson, en declaraciones telefónicas desde Nueva York al diario Correio Braziliense, de Brasilia.
La responsable de la ONG humanitaria, con sede en Nueva York, rechazó categóricamente la alerta del ejército israelí de bombardear cualquier vehículo que circule al sur del río Litani: “Bajo la ley internacional, Israel tiene la responsabilidad de diferenciar a la población civil de los objetivos militares”, afirmó.
Además, cuestionó el argumento israelí de que muchos niños heridos y muertos se hallaban en lugares usados por el Hizbulá como plataformas de lanzamientos de misiles.
“Tenemos 20 documentos sobre estos incidentes. No encontramos la presencia de guerrilleros entre los civiles en ninguno de los informes”, dijo Whitson, aunque aclaró que “eso no quiere decir que la guerrilla no los haya usado de escudos humanos, pero no hay pruebas”.
Mientras tanto, el gobierno israelí anunció que su ofensiva, que ha provocado más de 1.060 muertos, en su mayoría civiles en el país vecino se alargaría al menos durante 30 días más.
En ese sentido, unos 40.000 soldados y reservistas israelíes se encuentran acantonados a lo largo de la frontera norte del país a la espera de recibir luz verde del Gobierno hebreo para adentrarse en el territorio libanés.
Se trata del mayor número de fuerzas judías terrestres que entrarían en el Líbano desde el comienzo de la operación llamada “Cambio de dirección” el mes pasado, según informó este miércoles la edición electrónica del diario israelí The Jerusalem Post. Jerusalén, Brasilia; AFP-EFE