Colapso por 2 marchas El magisterio urbano y los trabajadores de la Caja protagonizaron ayer movilizaciones masivas en contra del Ministro de Educación y del anuncio de intervención de la CNS. La población rechazó las medidas por el perjuicio.
A partir de las 10.15 de ayer, una larga hilera de profesores empezó a descender desde su sede, la Casa Social del Maestro, hasta El Prado y calles aledañas; paralelamente, los trabajadores de la Caja Nacional de Salud (CNS) cumplieron con el segundo día de marchas y bloqueos en La Paz. Así interrumpieron el tráfico vehicular y provocaron el caos en todo el centro de La Paz.
Desde la plaza San Francisco, las calles Potosí, Ingavi, Mercado y las avenidas Mariscal Santa Cruz y 16 de Julio se paralizaron por casi dos horas. Sin contar que la avenida Camacho está siendo intervenida por la Alcaldía desde el martes para hacer obras de mejoramiento. Toda esa situación provocó el colapso con vehículos atrapados en medio de las marchas y la gente que buscaba alguna salida para transitar.
La multitudinaria marcha de los maestros urbanos, quienes cumplieron un paro de 24 horas, bajó por la calle Genaro Sanjinés hasta llegar a la plaza San Francisco. Los profesores empuñaban pancartas con consignas alusivas a la renuncia del ministro del área, Félix Patzi; en rechazo a la modificación de su escalafón y exigiendo que el Gobierno realice un nuevo congreso educativo porque desconocen el de Sucre.
´Flojos´, ´traga de balde´, ´vayan a trabajar y no perjudiquen´, ´queremos vivir en paz´, fueron algunas de las frases que se escucharon cuando los educadores paceños hacían su paso por la Plaza de los Héroes.
Según el dirigente del sector, René Pardo, cerca de 16.000 maestros participaron de la protesta —muchos llegaron desde las provincias y desde las ciudades de El Alto y Viacha—.
Pardo aseguró que por primera vez los profesores de los establecimientos educativos de convenio se sumaron a un paro.
Cuando la movilización llegó al final del paseo de El Prado, algunos profesores marcharon hasta las puertas del Ministerio de Educación, en la avenida Arce, cargando un muñeco que representaba a la autoridad del área. El lugar estaba resguardado por efectivos de la Policía.
Los transportistas del servicio público que hacen su recorrido de El Alto a La Paz, fueron desviados en la avenida Montes esquina Pando hacia la plaza Eguino para que tomen la calle Murillo; pero algunos pasajeros disconformes, por no llegar a la plaza Pérez Velasco, exigían que les devuelvan el pasaje.
Por miedo a sufrir algún saqueo los comercios de El Prado y de la Mariscal Santa Cruz atendieron a puerta cerrada, en tanto que los efectivos de la Policía observaron de lejos, en sus motos, para acudir si se presentaba algún contratiempo.
Cerca al mediodía, los trabajadores de la Caja Nacional de Salud (CNS) salieron a protestar en la avenida Mariscal Santa Cruz esquina Almirante Grau y cerraron la vía, aunque el tráfico vehicular ya era nulo. Ellos rechazan la intervención anunciada por el Gobierno a causa de las denuncias de corrupción al interior de la aseguradora y buscan revertir el despido de tres dirigentes del sindicato.
Los salubristas realizaron un mitin en las puertas de la oficina central de la Caja y pasado el mediodía se marcharon, con lo que postergaron el restablecimiento del tráfico vehicular que se interrumpió por más de dos horas.
Los sectores
Maestros • Los urbanos exigen se respete la educación fiscal única y gratuita, defienden su escalafón y rechazan las universidades pedagógicas y la estructura de participación comunitaria del anteproyecto.
Salubristas • Los trabajadores de la CNS exigen se respete su derecho a sindicalizarse. Piden que las auditorías de la entidad sean a nivel general y que éstas se realicen además a través de la Contraloría General de la República. Este sector se opone a una intervención a la CNS.
Puntos de vista
“Hay que sacar a los marchistas” René Rocabado. Trabaja en una casa de cambios.
“Estoy molesto y cansado con la actitud de los sectores que cada día marchan en La Paz. Nosotros, los que trabajamos, debemos agruparnos dentro la hoyada para sacar a los marchistas de las calles a garrotazos, para que aprendan a no perjudicar y que hagan otro tipo de protesta o se dediquen a trabajar”.
“Con nadie están conformes” Alcira Mariaca. Ama de casa de Sopocachi.
“Fui al mercado hasta el Cementerio, ahora que quiero llegar a mi casa no lo puedo hacer porque todas las calles están bloqueadas. Con ningún gobierno están contentos los dirigentes. Parece que las marchas y bloqueos son una forma de ganarse la vida de manera más fácil, que trabajando como cualquiera”.
“Que se declare profesión libre” Ernesto Tuco. Vecino de la ciudad de El Alto.
“Como padre de familia quisiera que el Gobierno acabe de una vez con el problema del magisterio y declare la enseñanza como profesión libre, para evitar el perjuicio a nuestros niños y que ante cualquier paro sean reemplazados por profesionales que actualmente están manejando taxis. Si se hace esto no habrá marchas ni paros”.
“El perjuicio es para nosotros” Javier Tovar. Chofer de la línea 208, La Paz-El Alto.
“Las marchas, desfiles y hasta procesiones que hacen en La Paz y El Alto es casi una rutina y los que más sufrimos somos los que trabajamos en el servicio público. Primero el pasajero se baja del coche exigiendo que se le devuelva el pasaje y nos quedamos hasta tres horas en la trancadera. Entonces nosotros somos los más perjudicados”.