La contaminación del lago Titicaca podría ser irreversible en un par de años más si es que las autoridades de Gobierno de Perú y Bolivia no asumen el desafío de emprender su recuperación, advierten las cuatro alcaldías pertenecientes a la mancomunidad de municipios del lago Titicaca.
El antropólogo Emmo Valeriano alertó que la fauna y la flora de esa región sufrieron en el último decenio graves depredaciones ocasionadas por la mano de hombre y que es menester que alguien haga algo al respecto.
Mientras los anuncios del ministro de Agua, Abel Mamani, hablan de iniciar las obras en la planta de Puchocollo, lo más pronto posible, es decir, apenas la empresa francesa Aguas del Illimani abandone Bolivia.
Mamani dijo que existen recursos y que las obras tanto en el lago como en la planta de tratamiento de aguas servidas es cuestión de tiempo. “Hay dos millones de dólares para iniciar las obras”, declaró la autoridad.
A este tipo de contaminación minera se la denomina “pasiva”, pues aunque en la zona no exista actividad minera, se tiene saldos en materiales de sedimentos oxidados que contienen buenos porcentajes de “pirita” que reaccionan con agua y oxígeno en época de lluvias. ABI