El Gobierno, a través de un comunicado del Ministerio de Salud, defendió ayer la Ley de Protección a la Lactancia Materna, porque tiene consenso y es una forma de defender el capital humano del país.
“La aplicación de la ley permitirá al país proteger su capital humano, social y económico, lo que significaría, según el estudio de Profile, un ahorro estimado para el Estado y pueblo boliviano de 306 millones de dólares en los próximos cinco años y la invalorable ganancia en vidas y mejor estado nutricional de nuestras niñas y niños”, señala.
La ley, aprobada ya por el Congreso Nacional, recibió en los últimos días varias críticas, entre ellas que perjudica a las madres trabajadoras del país.
Según el Gobierno, esto es falso. Las mujeres tienen derecho a ser madres. “Las madres tienen derecho a trabajar y las madres trabajadoras tienen derecho a amamantar a sus bebés. Y éstos tienen derecho a ser amamantados de forma natural”, señala el comunicado emitido ayer.
El Gobierno asegura que estas críticas son mal intencionadas y no tienen fundamento, pues ignoran que en el país hay normas laborales de protección social y laboral. Cita el caso del horario de lactancia y en aquellas empresa con más de 50 trabajadores, la obligatoriedad de que cuenten con salas cuna. “En el caso de las trabajadoras informales o por cuenta propia, los expertos recomiendan la extracción manual de leche antes de ir a su trabajo”.
La nota también critica a las notas de prensa que aseguran que “hay madres que no tienen leche”, o “que tienen insuficiente”, “incluso madres adoptivas pueden dar leche si se lo proponen”, indica el comunicado.
Además, enumera una serie de instituciones con las que se concertó la norma, así como ratifica que el único objetivo es promover, proteger y apoyar la práctica de la lactancia materna.
“No hay sustituto de la leche materna”, dice el comunicado que además lleva el apoyo del Comité Nacional de Lactancia.