La Copa Libertadores es para Inter El equipo portoalegrense destronó anoche al último monarca de la Libertadores tras empatar 2-2 y vencer 2-1 en la ida. Los rojos lograron su primera corona sudamericana.
El Sport Clube Internacional conquistó anoche el título de la edición 47 de la Copa Libertadores de América, que vivió el 2006 la segunda final brasileña consecutiva, al empatar en casa 2-2 con Sao Paulo, el campeón vigente, que hace ocho días cayó por 1-2 en el estadio Morumbí.
Fernandao (29\' pt) y Tinga (20\' st) marcaron los goles rojos, que jugó con 10 hombres desde los 21\' del final por la expulsión de Tinga.
El defensa Fabao fijó el empate parcial (5\' st) y el novato ariete Lenílson volvió a igualar a los 39\' st.
La conquista del primer título continental se produjo 26 años después de haber perdido la final con el Nacional de Montevideo y a expensas del último campeón del torneo, el Sao Paulo, que también ostenta el título intercontinental.
La segunda final brasileña en la historia de la Libertadores terminó con el campeón destronado volcado sobre el área del Internacional con todos sus once jugadores.
En el primer minuto, el peligro lo sembró el Sao Paulo a través del defensa uruguayo Diego Lugano con una media vuelta en el área de Clémer, que por poco convierte.
Cinco minutos después Clémer respondió con brillante vuelo a la presión de los paulistas.
A continuación el Internacional echó encima del Sao Paulo y Rafael Sobis se las vio frente a frente con el guardameta Rogério Ceni, que con rapidez contrarrestó una descolgada de Rafael Sobis, a los 11\'.
El primer gol de Inter surgió de un fallo garrafal de quien menos se esperaba. Rogério Ceni, quien con atajadas y goles de penal y tiros libres salvó en muchos partido la cara del Sao Paulo, salió mal al corte de un centro de Jorge Wagner.
El capitán bajó el balón mojado pero se escurrió de sus manos y Fernandao, atento al rebote, lo empujó al fondo con un derechazo, a los 29\'. El campeón de la Copa Libertadores acusó el golpe.
En el segundo tiempo, Inter pagó caro su excesiva confianza en los primeros minutos. El paulista Lugano cambió con un cabezazo la trayectoria al balón y Fabao marcó libre el empate, a los 5\'.
El Sao Paulo adelantó sus líneas y en un contragolpe Fernandao aprovechó el espacio para probar en primera instancia los reflejos de Rogério Ceni y después servir medido a la cabeza de Tinga para marcar el 2-1, a los 20\' que luego fue expulsado por doble amarilla.
Con un jugador menos Sao Paulo quemó las naves y envió a Alex Dias, partiendo así su equipo con cuatro delanteros netos.
La osadía rindió preciosos frutos, pues a los 39\' del final, Clémer falló en la posición y contuvo a medias, y el novato Lenílson marcó el 2-2.
Inter quedó a merced de Sao Paulo y Clémer enmendó su fallo con dos atajadas que pudieron terminar en gol. Porto Alegre, EFE y DPA
Opiniones
Le ganamos a los campeones Fernandao II Internacional
Hicimos historia, primero al pasar a la final y luego al conquistar el título. Le ganamos a los mejores del mundo, los actuales monarcas. Somos merecedores en conseguir este trofeo porque tuvimos fe en nosotros, esa fue la diferencia al final. La unión nos ayudó a tener este lindo final.
Fue más fácil ganar de visita Abel Braga II DT Inter.
Fue un partido muy difícil porque Sao Paulo tiene un juego elevado, en especial en las pelotas aéreas. Sufrimos mucho, pero los jugadores merecían este campeonato. Para nosotros fue más fácil ganar como visitante en el Morumbí, que como locales. Sao Paulo no tenía nada que perder.
Jugamos con garra y pasión Bolívar II Internacional
E s el título más importante en mi carrera. Respetamos mucho al Sao Paulo, nosotros jugamos con garra, pasión y determinación, demostramos que Internacional es capaz de conseguir este tipo de títulos. Fue una victoria sufrida, pasamos por dificultades en los 90 minutos, pero al final celebramos.
Inter no fue más que nosotros Diego Lugano II Sao Paulo
Internacional no fue más que nosotros, tuvimos muchas fallas en el Morumbí y lo pagamos acá como visitantes. Hay injusticia porque en los dos partidos no merecíamos perder. Sin embargo, nos vamos con la cabeza en alto y muy apenados. Éste no era el final que quería antes de ir a Turquía.