Bush exige el pronto envío de una fuerza al sur libanés Planteó “la necesidad urgente” de desplegar la fuerza internacional reforzada para garantizar la paz. La ONU debe decidir qué país encabeza la misión, aunque Italia ya dijo estar dispuesta.
EN RETIRADA • Una columna de paracaidistas se aleja del sur del Líbano, ayer.
El presidente estadounidense, George W. Bush, llamó ayer a un despliegue “urgente” de la fuerza internacional en el sur de Líbano, al tiempo que adelantó que el Consejo de Seguridad de la ONU podría adoptar una segunda resolución para definir la misión de las tropas.
El mandatario norteamericano planteó “la necesidad urgente” del despliegue “cuanto antes” de la fuerza internacional reforzada en Líbano, conforme a la resolución 1701 del Consejo de Seguridad que puso fin el 14 de agosto al enfrentamiento entre Israel y el movimiento chiíta libanés Hizbulá.
“La comunidad internacional ahora debe designar a los que dirigirán esta nueva fuerza internacional, darle robustas reglas de intervención y desplegarla lo antes posible para garantizar la paz”, agregó el presidente. “Llamamos a todo el mundo” a participar en dicha fuerza, añadió en rueda de prensa.
Italia, por su lado, confirmó al secretario general de la ONU, Kofi Annan, que está dispuesta a comandar la misión de Naciones Unidas en Líbano, anunció el lunes el jefe del gobierno, Romano Prodi. En una larga conversación telefónica con Annan, “confirmé la disponibilidad de Italia para comandar la misión de la ONU”. Prodi agregó que Annan deberá tomar una decisión en los próximos días sobre quién comandará la misión, después de haber procedido a “una muy larga consulta”.
Bush deseó que Francia, en especial, despliegue más de los 200 soldados anunciados hasta ahora como complemento a los 200 que ya se encuentran con la Fuerza Interina de la ONU en Líbano (FINUL), después de que la prensa estadounidense criticara severamente el compromiso de París con Líbano.
Francia, que inicialmente iba a constituirse en la espina dorsal de la fuerza internacional en Líbano, pretende obtener garantías y pidió una reunión para que los países de la Unión Europea definan sus contribuciones respectivas a la misión.
Tras la aprobación de la resolución 1701, los efectivos de la fuerza internacional, que debe interponerse entre Israel y el Hizbulá, deben pasar de 2.000 a 15.000 soldados, aunque sin participación estadounidense, que prometió ayuda humanitaria por 230 millones de dólares.
En su llamado, Bush no dio detalles sobre la misión, aunque ya adelantó que una segunda resolución sería sometida al Consejo de Seguridad para “dar más instrucciones a la fuerza internacional”, aunque se negó a precisar si el desarme del Hizbulá iba a figurar en su mandato.
“Cada cosa en su momento”, respondió Bush en conferencia de prensa ayer.
Al mismo tiempo, insistió en la necesidad de que el Hizbulá se desarme “con el tiempo”, tras volver a culpar al movimiento chiíta de haber originado la guerra con Israel con el secuestro de dos de sus soldados.
Con su ayuda de 230 millones a los libaneses, Bush trató claramente de no dejar al Hizbulá el monopolio de la ayuda a las víctimas de la guerra para no permitir que fortalezca todavía más su imagen de triunfador del conflicto. La ofensiva israelí en Líbano dejó al menos 1.278 muertos, de ellos 1.140 civiles, así como 4.054 heridos, según un balance no definitivo establecido por la AFP y basado en fuentes oficiales. Washington y Roma, AFP
Continuaron los disparos
Al menos dos milicianos del Hizbulá murieron por disparos de soldados israelíes ayer en el sur de Líbano, anunció un portavoz del ejército israelí.
Un portavoz del Hizbulá desmintió, sin embargo, estas informaciones en una emisión de Al-Manar, la televisión del movimiento chiíta libanés.
De acuerdo al ejército israelí, sus soldados abrieron fuego sobre milicianos armados del Hizbulá que tenían una actitud “amenazadora”. Al menos dos de ellos murieron, agregó el portavoz a la AFP. Agregó que estos disparos no constituyen una violación a la tregua entrada en vigor el 14 de agosto, pues los soldados actuaron “en legítima defensa”. La resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU “hace un llamado en favor del cese total de hostilidades fundado, en particular, en el cese inmediato por el Hizbulá de todo ataque y el cese inmediato por Israel de las ofensivas militares”.
Según los responsables israelíes, este texto no prohíbe al ejército israelí lanzar operaciones de carácter “defensivo” como la de este lunes. Los hechos se produjeron a 4 kilómetros de la frontera israelí. Jerusalén, AFP