El presidente norteamericano George W. Bush reclamó ayer al Consejo de Seguridad de la ONU imponer sanciones a Irán si ese país persiste en rechazar una suspensión de su programa nuclear antes del 31 de agosto.
“Es bueno tener fechas límite, pero lo que realmente cuenta es la voluntad”, declaró Bush en una conferencia de prensa en la Casa Blanca. “Si la gente se burla del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, eso tiene que tener consecuencias”, afirmó.
El Consejo de Seguridad de la ONU le dio a Irán hasta el 31 de agosto para suspender las partes controvertidas de su programa nuclear. De no cumplir, Bush dijo esperar que la organización tome sanciones rápidamente.
“Trabajaremos con la gente del Consejo de Seguridad para alcanzar este objetivo”, añadió.
Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad junto con Alemania le propusieron el 6 de junio a Irán una serie de iniciativas para que ese país renuncie al enriquecimiento de uranio. Washington, AFP