El área social de la revista Washington Life destaca en su edición de junio, la presencia del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada y del ex embajador de Bolivia en EEUU Jaime Aparicio, quienes aparecen juntos y sonrientes en un banquete que se realizó en una lujosa residencia de la costa oeste de ese país.
Aparicio tenía ayer su celular apagado. Fue designado como embajador en ese país, precisamente por el ex presidente Sánchez de Lozada, quien salió del país tras su caída, el 2003, luego de la crisis que dejó un saldo de más de 60 muertos. Un año después, el Congreso aprobó un juicio de responsabilidades en su contra.
El diplomático permaneció en su cargo durante los gobiernos de Carlos Mesa y Eduardo Rodríguez. Y fue él, precisamente, quien entregó al Departamento de Estado la notificación o exhorto suplicatorio, documento a través del cual se le hace conocer a Sánchez de Lozada, y a dos de sus ministros, que tienen un juicio pendiente en Bolivia. Sin embargo, hasta el momento, el mencionado papel no fue entregado a sus destinatarios por la justicia estadounidense.
Las reacciones en el país no tardaron. El vicepresidente Álvaro García, dijo: “El hombre debería estar aquí, inicialmente no en la cárcel, con todos sus derechos y garantías, respondiendo a la justicia. Y si demuestra su inocencia se irá a su casa. Pero está allá, y sin ninguna limitación para su desplazamiento, así que hace lo que le da la gana y eso da rabia. Pedimos al Departamento de Estado y a los órganos jurisdiccionales que se habilite de una vez la extradición”.
El nuevo embajador del país en EEUU, Gustavo Guzmán, cuya designación se hizo oficial hace dos semanas y aún se encuentra en La Paz, advirtió que “la tarea que queda allá es exigir las explicaciones necesarias al Departamento de Estado o al de Justicia sobre por qué no facilita el pedido boliviano, entregando el exhorto a los implicados”, señaló el diplomático.
El canciller David Choquehuanca aseguró que el tema es una más de las misiones del embajador, pero no es la única. “Si digo que el tema Sánchez de Lozada es prioridad, dirán que el ATPDEA no importa al Gobierno”.