La nacionalización del gas ahora está en manos del Vicepresidente REUNIÓN • García Linera tendrá una agenda apretada en Brasilia. El jueves se reúne con Lula.
El proceso de negociación para la modificación de los contratos con las empresas petroleras está ahora en manos del vicepresidente álvaro García Linera, informaron ayer a La Razón fuentes del Poder Ejecutivo.
Según una de las fuentes consultadas, García Linera se hará cargo personalmente de las negociaciones para la adecuación a los nuevos contratos como para la fijación de los precios del gas boliviano con Argentina y Brasil.
“El Vicepresidente es el interlocutor ante los gobiernos de Brasil, Argentina, España y Estados Unidos”, precisó el informante. También señaló que el presidente Evo Morales Ayma tomó la decisión de enviar a Brasil al Vicepresidente para negociar los nuevos precios del gas boliviano.
El titular de Hidrocarburos, Andrés Soliz Rada, era el encargado de llevar adelante las negociaciones con Brasil. Sin embargo, y ante el riesgo de que pueda ser censurado en el Senado, el Ejecutivo optó por García Linera.
“Los escándalos se dan en el momento en que el ministro tiene que estar en el equipo negociador de los nuevos contratos. ¿Qué mejor tener un interlocutor debilitado con una censura?”, se preguntó Soliz Rada.
García Linera viajará hoy a las 21.00 a Brasilia. Su arribo a la capital brasileña está previsto para las 00.00. “Es una agenda bastante apretada. Solamente el día jueves tenemos reunión con el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, con el canciller (Celso Amorim) y con el ministro de Minas y Petróleo (Silas Rondeau)”, precisó el Vicepresidente.
Por su parte, el portavoz del Gobierno, álex Contreras, dijo que García Linera planteará al Mandatario de Brasil acordar un reajuste en el precio del gas natural que recibe ese país.
El viaje del Vicepresidente ocurre en un momento de tensión en las relaciones entre Bolivia y Brasil a raíz de la nacionalización de los hidrocarburos. Comisiones técnicas bilaterales formadas para discutir las cuestiones relacionadas con el contrato de compra-venta de gas boliviano no lograron ningún acuerdo en los últimos dos meses, razón por la que Bolivia planteó el inicio de gestiones de índole política ante la administración de Lula.
El proceso es una “telaraña”
El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, admitió ayer que la adecuación de los contratos de operación privada ´se ha complicado´ a poco más de dos meses de vencer el plazo para que consorcios petroleros se adhieran a la nacionalización de los hidrocarburos.
´El tema de modificación de contratos (de riesgo compartido suscritos en 1996) es una telaraña que uno no se puede imaginar´, reveló Quintana.
Desde el 1 de mayo, cuando se promulgó el decreto de nacionalización, el Gobierno negocia con 20 multinacionales petroleras. El plazo definitivo para que las compañías se avengan a las nuevas reglas de juego vence el 1 de noviembre.