Los ritos y tradiciones de la religión andina son expresados en la Asamblea Constituyente. Un antropólogo y un historiador explican cómo las ch\'allas con alcohol pueden llevar a diferentes interpretaciones en las ciudades.
El antropólogo aymara Juan Ángel Yujra opina que “ahora que hay esa visión de poder llegar más abiertamente a los rituales, existe todavía un desorden, el mismo que permitirá empezar a tomar una pauta más clara y más ordenada. El desorden es necesario en las culturas para poder entenderlas”.
Los indígenas están en proceso de reordenamiento, por eso a veces se tergiversa o “se lo ve de otra forma, no es una visión sencilla de lo que es el manejo ritual de la vida, por eso a veces esto molesta a la población urbana”.
El antropólogo admite que en algunas manifestaciones hay exceso y desconocimiento, pero rescata que la visibilización de esas manifestaciones ayudan a su presencia en la sociedad actual.
“Ahora en los hemiciclos de la Constituyente puede ser que haya este tipo de rituales, y tal vez se excedan o no los entiendan, pero ya encontrarán su norte, como sucede con las religiones católica o evangélica”, dijo.
A su turno, el historiador Fernando Huanacuni explicó que en el mundo cristiano se consideran espacios determinados, “pero en la concepción andina todo es sagrado, todo lo cotidiano es sagrado; por eso no se puede mentir fácilmente. Desde que despierta uno, está desligado a lo espiritual de lo sagrado”.
El historiador aymara asegura que en la mayoría de las religiones “se desliga lo cotidiano de lo sagrado, en el mundo andino se lo siente y se lo vive y donde sea”, aunque admite que pueden darse algunos excesos y malas interpretaciones”.
Desde el Gobierno hay voces que aseguran que lo que se vio la noche del jueves —cuando un grupo de constituyentes del MAS compartían licor en plena sesión y que luego justificaron al asegurar que se trataba de sus tradiciones— se trata de una expresión del comunitarismo y de la convivencia que se da en las comunidades indígenas y en los centros mineros.
Aunque también aclaran que esas prácticas tienen un espacio y un tiempo rural que son muy diferentes a los de las ciudades, donde hay más prejuicios y los espacios están más definidos, por lo que una práctica tradicional no puede ser pública.
Tradiciones
Ch\'alla • La coca tiene su tiempo, se pide licencia a la Pachamama; el alcohol o lo que se use es muestra de acto de respeto.
Cambio • Juan A. Yujra asegura que el 52 no se hace una apropiación de los rituales, sino de la civilización.
Nuevo tiempo • Los consultados aseguran que la presidencia de Evo Morales revaloriza los hechos y actos culturales.
Puntos de vista
“Hay gente que oculta los ritos” Juan Ángel Yujra. Antropólogo aymara
“Muchas personas que viven en los entornos urbanos, abogados, jueces, fiscales, ministros, diputados y empresarios piden rituales aymaras con la visión de pedir prosperidad. Lo hacen subterráneamente o de ocultas, y cuando ven algo así, los agrandan por hacer show político o como manifestación por el choque por la libertad de cultos”.
“Se pide permiso por los espacios” Fernando Huanacuni. Historiador aymara
“Lo que pasó en Sucre era una ch\'alla, entendida como el agradecimiento al lugar, un pedido de permiso a los espacios en los que actuamos, permiso para estar ahí. Esto tiene una determinada temporalidad y espacio, y en el caso de la Constituyente también es motivo de realizar este ritual, porque nunca se hizo una Constituyente donde el indígena es protagonista”.