En Bolivia hay una cacería de brujas. Hay un interés del Gobierno en desprestigiar a personas notables y a las élites políticas. Pretende enjuiciar al ex presidente Eduardo Rodríguez Veltzé por el caso de la desactivación de unos misiles chinos de las FFAA de Bolivia.
Oficiales bolivianos con la ayuda de la misión militar de la Embajada de EEUU en Bolivia cometieron aquel operativo irregular sin contar con la autorización de una autoridad nacional, sin realizar los procedimientos legales y sin informar al Presidente de la República. Rodríguez no participó directa ni indirectamente. Tampoco autorizó la desactivación ni traslado de los misiles. Ni siquiera estaba en el país. Según la ley, no está en sus manos intervenir en ese tipo de acciones y tampoco es un tema que no le toca definir.
Ante los hechos, Rodríguez destituyó a autoridades, inició proceso a militares y protestó ante el Gobierno de EEUU. Evo Morales, en plena campaña electoral, propuso se le haga un juicio de responsabilidades. El fiscal general Gareca —que pretende destruir las instituciones y ha hecho abuso del poder que le confiere el sistema judicial— se pronunció recién cuando Evo asumió el poder. Acusó al ex mandatario por los delitos de sometimiento al enemigo, espionaje, revelación de secretos, falsedad, daño calificado y otros para que cumpla 30 años de prisión, sin realizar la investigación correspondiente y cuando también estaba ausente del país. Tampoco lo notificó ni escuchó sus descargos o pruebas. No existe una prueba que lo asocie a la desactivación de los misiles. Gareca acusó a Rodríguez justo antes de las elecciones para la Asamblea Constituyente con el fin de inhabilitarlo como candidato. ¿A quién responde el Fiscal?
El Congreso debe decidir si le hace juicio o no. Por ahora UN lo ha apoyado y las otras bancadas deberían hacerlo. Es una vergüenza que todos los ministros de la Suprema no se hayan excusado de permanecer en la causa porque él no sólo fue su par sino su Presidente. Los que permanecen allí se opusieron a su retorno a la Corte Suprema tras dejar el Ejecutivo lo cual afecta su imparcialidad.
También la Embajada de EEUU— que ofreció US 400 mil por la desactivación y está involucrada— debe enfrentar la situación y hablar con el Gobierno para que no se lleve a cabo tal aberración.
El enjuiciar a Rodríguez es un abuso y una injusticia abominable porque nada tuvo que ver en el caso. No es posible que a un ex presidente y hombre de transparencia absoluta, reconocida e idónea trayectoria, que se vio obligado a renunciar a su cargo de Presidente de la Corte Suprema y asumir la Presidencia de la República para salvar al país que atravesaba una de las peores crisis, se le quiera enjuiciar. Llamó a elecciones generales, garantizó la gobernabilidad, concertó la convocatoria a la Asamblea Constituyente y al Referéndum Autonómico así como la primera elección de prefectos y no se quedó en el poder ni un día más del necesario. ¿Así se le agradece a los servidores del país?
*Verónica Ormachea G. es periodista.
Industrialización no rentable
Todos quedamos sorprendidos cuando el Gobierno declaró que había logrado incrementar los ingresos netos en favor del Estado, de los magros 18 millones de dólares por año que habrían sido los esperados por el Gobierno anterior
¡Ateo, soz mi Dios!
Gritaba un ebrio devoto de Urkupiña recién llegado de Argentina en una avenida de Quillacollo. La primera parte de la arenga del beodo, y que motivó la primera silbatina antigubernamental en la mayor procesión de fe cristiana del país
La carencia de confianza
¿Confianza? Ni en su camisa exclamaba, según las crónicas, de mal talante Melgarejo, al tiempo que ordenaba a sus coraceros descoser a tiros la prenda sospechosa. Lo que sorprendía no era tanto la actitud recelosa del dictador
Mutún y Prudhoe Bay
Hace un par de semanas, en medio del ataque de Israel al Líbano, hubo otro factor que hizo que los precios del barril del petróleo se acercaran a los 80 dólares. En la bahía de Prudhoe en Alaska